Monday, February 13, 2017

Costa Rica Smiles


Sloths, toucans, quetzals, iguanas, monkeys, and more. The memories we're sure to keep from Costa Rica will be our encounters with happy animals and happy local hosts.


Even though Costa Rica occupies a small area on the world map, we found its landscapes to be remarkably diverse, many home to thriving communities of animals and people. From dry, flat scrub to hilly, dripping cloud forest to palm-lined beaches to thick jungle, we were happy to check out all of these ecosystems. While we enjoyed visiting a few of Costa Rica's many national parks—Tenorio, Monteverde, and Manuel Antonio—to see animals and examples of well preserved landscapes, we also found them costly and crowded. It often turned out to be even more rewarding to find areas of countryside to walk peacefully, keeping our eyes open for wildlife. Doing so in the regions close to the national parks, we were able to spot and watch countless interesting animals, many of them for the first time in our lives.






We'll never forget coming across a male quetzal in the cloud forest and studying with our binoculars its brilliant green and red colours, its tufted head, and unbelievably long tail feathers. Nor will we be able to forget the slow, calculating movements of a sloth that Carlos spotted coming down a tree trunk. Given the sloth's notoriously sedentary lifestyle (only coming down from a tree once a week or so to defecate), coming across an active sloth was especially remarkable. We watched the animal from only a few meters away for 30 minutes or so, enamoured by its methodical motions and its seemingly smiling expression. When it was about two meters from the ground, it seemed to sense our presence so we left it alone to do its business in peace.

Resplendent Quetzal (picture from Internet)


We were also especially impressed by the area around Corcovado National Park, one of the most biodiverse parts of the planet. Although entering the park was prohibitively expensive for us, we spent four full days exploring free trails nearby. Luckily animals don't regard park boundaries so we were able to watch countless animals, including hundreds of scarlet macaws, toucans, three types of monkeys, several coati, a crocodile, turtles, green and black poison darts frogs, giant kingfishers, and many more unique species.


We're glad we visited a few of the national parks, but in the end, the surrounding areas were less crowded with people, just as populated with wildlife, and much more affordable.

We are also especially grateful to all the happy people we've had the pleasure to visit in Costa Rica, who made it possible for us to stay five weeks in the country. Through friends of friends, Couchsurfing, and Servas, we visited many welcoming people around Costa Rica, some local families and others newer residents, and enjoyed learning about their areas, trying local dishes, and staying with them in their homes off the beaten track.


Our new friends Gary and Donna Marie (and their friendly cockatoo Pokey) graciously hosted us for four days in their gorgeous home in the Nicoya Peninsula, showing us around several corners. They were so generous in every way and surprised us beyond belief when they treated us to a ride each in an autogyro giving us an aerial perspective of the peninsula and a view of many animals from above, including crocodiles, sea turtles, and a manta ray.



While we've liked many things about every country in Central America so far, our vote for the most culturally colourful country would go to Guatemala, while Costa Rica would probably take our vote for most opportunities to watch wild animals. Every country has its positives and negatives and we still have one Central American country left to explore. We're looking forward to discovering more about Panamá next.

Hugs, Salut, and Light!





Spanish Version / Versión en castellano...


Perezosos, tucanes, quetzales, iguanas, monos y muchos más. Los recuerdos que tendremos de Costa Rica vendrán dados por nuestros encuentros con animales salvajes junto con los agradables anfitriones que hemos conocido.

A pesar de que Costa Rica ocupa una pequeña área en el mapa del mundo, hemos encontrado paisajes de remarcable diversidad, dando lugar al hogar de variopintos grupos de animales y personas. Desde lugares secos y planos, hasta los húmedos y abruptos bosques nebulosos, así como las playas repletas de palmeras, a la densa selva. Hemos disfrutado mucho explorando todos esos ecosistemas diferentes. Mientras que hemos podido disfrutar visitando algunos de los parques nacionales, como Tenorio, Monteverde o Manuel Antonio, viendo animales y saboreando como ejemplo algunos bien conservados paisajes, también hemos encontrado que algunos de ellos eran muy concurridos y llenos de visitantes. Por ello otras veces hemos preferido simplemente encontrar áreas más tranquilas y menos populares en donde caminar en paz y con los ojos bien abiertos para detectar la abundante fauna salvaje del país. Aplicando este sistema, cerca de algunos parques nacionales hemos tenido la suerte de avistar innumerables animales interesantes, muchos de los cuales nunca antes en nuestras vidas habíamos visto.

Nunca olvidaremos nuestro encuentro con un quetzal macho en el bosque nebuloso donde estudiamos con detalle con nuestros prismáticos sus brillantes colores rojos y verdes, su peculiar cabeza, así como sus increíblemente largas plumas en la cola. Tampoco olvidaremos nunca los lentos y calculados movimientos del perezoso que Carlos avistó descendiendo por un tronco. A pesar de la vida sedentaria que llevan estos animales (solo descienden de los árboles una vez a la semana para cambiar de árbol y para defecar), tuvimos la suerte de cruzar nuestro camino con un perezoso activo, pudiendo observar al animal durante más de treinta minutos desde escasos metros de distancia, apreciando sus movimientos metódicos y su peculiar expresión en su rostro sonriente. Cuando llegó a dos metros del suelo, se percató de nuestra presencia, así que decidimos al fin dejarlo a solas para que pudiera finalizar sus tareas íntimas.

Nos impresionó especialmente él área de los alrededores del parque nacional de corcovado, una de las zonas que cuenta con una de las biodiversidades más altas de animales y plantas del planeta. A pesar de que la entrada al parque era para nosotros prohibitivamente cara, decidimos pasar cuatro días enteros explorando los alrededores andando en numerosos caminos gratuitos. Afortunadamente los animales no atienden a fronteras o reglas, así que pudimos observar innumerables animales, cientos de guacamayos rojos, tucanes, tres especies de monos diferentes, varios coatíes, cocodrilos, tortugas, las famosas mortíferas ranitas dardo verdes y negras, gigantes martines pescadores y muchas más especies únicas de animales.

Estamos contentos de haber visitado algunos pocos parques nacionales, pero al final las áreas de los alrededores, mucho menos repletas de gente han resultado ser mucho mejores, tanto para nuestros bolsillos como para ver más animales salvajes.

Estamos muy contentos y agradecidos a todos nuestros anfitriones, que han hecho posible que hayamos podido estar cinco semanas en el país. A través de amigos de amigos, de Couchsurfing y Servas, hemos encontrado gente maravillosa por todo el país. Familias locales y otras de expatriados, con todos ellos hemos aprendido mucho acerca de las diferentes regiones, de la comida local, así como teniendo la oportunidad de poder estar en sus hogares fuera de los lugares típicos por los turistas.

Nuestros nuevos amigos Gary y Donna Marie (y su amigable cacatúa Pokey) nos hospedaron durante cuatro días en su preciosa casa en la península de Nicoya, enseñándonos los diferentes rincones del lugar. Fueron muy generosos con nosotros, invitándonos a comer y cenar, e incluso a vivir una increíble experiencia volando a bordo de un auto-gyro con el que pudimos obtener una visión aérea espectacular de la zona viendo desde el aire todo el perfil geográfico, así como avistando desde el cielo cocodrilos, tortugas marinas e incluso una raya manta.

A pesar de que nos han gustado muchas cosas de cada uno de los países que hemos visitado en América central, nuestro voto hacia el país más interesante culturalmente y colorido se decantaría hacia Guatemala, mientras que Costa Rica sería el país en donde uno tiene más posibilidades de avistar fauna salvaje con facilidad. Cada país tiene cosas positivas y negativas. y todavía tenemos delante en América central un nuevo país por explorar, estamos contentos y ansiosos por ver que nos depara el siguiente país, Panamá.

Abrazos, Salut and Light!