| Puerto Rico |
Language is only one of the many things that we found differentiates each island. For example, the level of wealth in the Caribbean ranges the entire spectrum. As the poorest country in the whole Western Hemisphere and one of the 20 poorest countries in the world, Haiti felt completely different from anywhere else we've been in the Caribbean. Many people struggle for basic necessities like food and shelter, waste management is nonexistent in many areas, and cities often go without electricity for hours or days. On the other side of the spectrum is Saint Bart's, where when we visited by ferry on New Year's Eve Day, we saw countless multi-hundred-million dollar superyachts (some complete with private helicopters), streets lined with designer shops, and no public transportation. Most of the other islands lie somewhere in between.
| Haiti |
| Citadelle Laferrière, Haiti |
Along with wealth, cost of living also varies widely from island to island. In most of the Caribbean, we've been careful how much and which types of fruits and vegetables we buy given the high cost of produce. However, in some islands like the Bahamas or the Cayman Islands, we've had to limit even more, while in a few cheaper countries, like the Dominican Republic and Haiti, we've been able to eat as much fruits and vegetables as we like. We've continued to alternate staying with welcoming Couchsurfing hosts and renting rooms or small apartments in local neighbourhoods through Airbnb. Millions of thanks to all the kind people who have welcomed us into their homes and shared so much with us.
| Our hosts in Haiti, couple from France and Haiti |
![]() |
| Our Canadian-Caymanian hosts in Little Cayman |
| Beach clean-up, Little Cayman |
| Jamaica |
The amount of tourism we saw in each island is quite different as well. For instance, in the island of Barbuda, which we visited by ferry from Antigua, we found kilometers of white sandy beaches and perfect turquoise waters without seeing a single person all morning until we visited the only town in the island. In Haiti, we saw only a handful of people from other countries over five days, all volunteers from different NGOs, including an inspiring woman from Julie's hometown of Thunder Bay who has run an admirable NGO (lifewater.ca) in Haiti, Liberia, and Nigeria for more than 20 years, constructing water wells. In contrast, when we visited the beaches of the Dominican Republic (which shares the island with Haiti) near Punta Cana one day, we discovered that nearly every meter of beach is occupied by resorts. When we tried to sit on a chair in some of them, we were often politely thrown out, so our options were to swim or keep walking. Some islands have quiet, tranquil beaches and others a more wild party atmosphere...something for everyone.
| Dominican Republic |
Food is another varying factor. While the Caribbean islands share many foods in common like plantains, bananas, tuberous vegetables, rice, beans, and seafood, each country we visited cooks its own unique dishes as well. In Jamaica, for instance, it was ackee and saltfish, while in the Dominican Republic, sancocho and mangú were popular dishes. One of Puerto Rico's most famous meals is mofongo, while one of Haiti's is soup joumou. We enjoyed learning how to cook local dishes with our hosts and experimenting ourselves with local ingredients. After trying ackee and saltfish in the Jamaican markets a few times, we bought the ingredients and made it ourselves.
| Preparing soup joumou |
| Ackee |
| Making ackee and saltfish |
Given how different every island is, we feel very fortunate to have been able to visit many of the Caribbean islands. It is a part of the world that we dreamed to visit and have really enjoyed. Ironically, while we enjoyed the picturesque beaches of the postcards, the parts of the islands that we liked the most were normally the diverse underwater life and the mountains and their rainforests. For this reason, we also enjoyed most the more abrupt, less developed islands like Dominica and Saba. If we have to choose, we are both more "mountain" people than "beach" people, so before returning to the Caribbean, we would probably return to countries like Norway or Peru, countries that only one of us has been, or parts of the world that neither of us has been. At the same time, we are interested in every part of the world and are extremely grateful for all we have experienced and learned here in the Caribbean.
We now have only one Caribbean country left ahead of us, Cuba. We have a feeling we'll discover a completely unique island once again.
Greetings and big hugs from us!
| Eleuthera, Bahamas |
| Little Cayman |
Spanish Version / Versión en Castellano
Visitando numerosas islas caribeñas de camino hacia Cuba
Pero evidentemente el lenguaje era uno solo de los muchos detalles que uno podía apreciar entre unas islas y otras. Por ejemplo el nivel de vida de algunas islas comparado con otras va totalmente desde un extremo al otro del espectro. Pasando desde Haití que con diferencia es el país menos agraciado en términos económicos de todo el hemisferio occidental y situado como uno de los veinte países más pobres del mundo y en donde mucha gente literalmente sufre a diario por encontrar comida o un sitio donde dormir, así como en las ciudades hay cantidades ingentes de basura por doquier o el suministro eléctrico se corta frecuentemente por horas o en muchas ocasiones durante varios días. En el otro extremo totalmente opuesto de la balanza en el Caribe hay islas como San Bartolomé por poner un ejemplo en donde uno está rodeado de cientos de personas que poseen súper yates con precios ridículos de decenas o cientos, en algunos casos, de millones de dólares (algunos de los yates están completamente equipados con sus helicópteros y otros muchos juguetes parecidos a bordo), y en tierra uno puede pasearse por líneas de tiendas de marcas exclusivas de joyas y vestidos de precios impagables para el resto de los mortales. Y evidentemente este tipo de islas ni tan siquiera poseen transporte público con el que los locales puedan desplazarse a diario. Así que tocaba ir a "pata" o hacer auto-stop en sitios como San Bartolomé ya que evidentemente los taxis no entraban dentro de nuestro presupuesto.
Junto con las condiciones de bienestar de cada isla venía adjunto el coste de vida que es también extremadamente amplio de unas islas a otras en el Mar Caribe. En general hemos tenido que ser extremadamente cautelosos en cuanto al tipo de verduras y frutas que hemos podido comprar para nuestras comidas diarias, ya que no todos los tipos son siquiera asequibles. Hay casos, como en las islas Cayman o Bahamas en los que nuestra selección se volvía todavía más restrictiva, mientras que en países más económicos como la República Dominicana o Haití fuimos capaces de hartarnos a diario de infinidad de frutas y verduras. Durante estos últimos meses hemos seguido alternando a la hora de encontrar sitios en donde dormir, la increíble hospitalidad brindada por amables anfitriones que nos han abierto las puertas de sus casas desde la web de Coachsurfing, así como otras veces hemos alquilado fuera de las áreas turísticas principales en barrios residenciales locales una habitación o un pequeño apartamento barato a través de la web de Airbnb. Gracias a ambas plataformas nos hemos salvado del disgusto en el Caribe de pagar precios ridículos por pasar algunos días en según qué tipo de islas. Damos una vez más millones de gracias a todos nuestros anfitriones por habernos permitido hospedándonos en sus casas, teniendo así el privilegio de visitar algunas de las islas que de otra manera para nosotros hubieran sido imposibles de explorar.
El nivel de crimen desafortunadamente también varía sumamente de unos lugares a otros. Jamaica, teniendo zonas como Montego Bay, Ocho Ríos o la mismísima capital bajo estado de emergencia debido a la incontrolable violencia endémica o islas como New Providence en las islas Bahamas son algunos de los numerosos ejemplos de países en el Caribe que se sitúan capitaneando las listas de países del mundo con más homicidios, junto con los tristemente invatibles países como El Salvador, Honduras y Venezuela. Y es que el Caribe lo abarca todo. Eso sí, normalmente estos elevadísimos índices de violencia y crimen en general se producen entre las bandas locales por disputas territoriales en la venta de droga. Aun así es innegable que si uno se detiene a repasar la lista de países con mayores homicidios hay desafortunadamente una cantidad ingente de países caribeños.
La cantidad de turistas que uno puede ver en cada isla evidentemente también es sumamente amplia. Pasando por extremos como nuestra visita a la isla de Barbuda que visitamos desde la cercana isla de Antigua. Allá pudimos caminar durante todo el día por kilómetros de playas de arena blanca y aguas turquesas sin cruzarnos ni a una sola alma hasta llegar caminando al único pequeño asentamiento de la isla en donde solo había unos cuantos cientos de habitantes locales. O algunas playas de la isla de Eleuthera en Bahamas que también estaban desérticas sin seres humanos en kilómetros. En contraste con estos últimos ejemplos hay zonas de playas sumamente populares como las zonas por excelencia de resorts de Bávaro o Punta Cana en la República Dominica, países como Barbados o zonas como Montego Bay en Jamaica en donde las hordas de miles y miles de turistas son indeterminables. Incluso a veces se nos hacía difícil poder visitar algunas zonas de playas al ser exclusivas para los resorts. Aún así teóricamente la línea costera no tiene dueño, así que uno puede pasearse y nadar a su gusto, pero cuando alguna vez nos intentamos sentar en algunas tumbonas, rápidamente en general los trabajadores de los hoteles venían a amablemente expulsarnos de sus dominios. Aún así fue divertido ver el ambiente que se respiraba en los elegantes all inclusive resorts. Y es que en el Mar Caribe uno encuentra desde tranquilas y solitarias playas a otras plagadas de gente dispuesta a vivir las fiestas más salvajes y alocadas de sus vidas... Sin duda hay elecciones para todos los gustos.
Durante nuestros días en Haití hemos visto por ejemplo solo a un puñado de gente blanca y todos ellos eran trabajadores voluntarios o relacionados con diferentes Ong's. Incluyendo a la primera persona en varios años que hemos conocido de Thunder Bay, Ontario en Canadá, donde nació Julie. Concretamente era una mujer mayor que admirablemente dirigía junto con su marido una Ong (lifewater.ca) durante los últimos veinte años dedicada a proveer pozos de agua en las zonas menos favorecidas de Haití, Liberia y Nigeria.
La comida es otro factor sumamente variable e interesante. Mientras que la mayoría de las islas caribeñas tiene componentes como el plátano macho, la yuca, el arroz con judías o los mariscos, cada país tiene sus peculiares recetas y platos únicos. En Jamaica es muy popular el ackee con pescado salado, mientras que en la República Dominicana los reyes son el sancocho y el mungu. Así por el contrario en Puerto Rico el plato estrella es el mofongo, mientras que en Haití reina es el soup joumou. Hemos disfrutado aprendiendo cómo cocinar platos típicos con nuestros anfitriones o por nosotros mismos con los ingredientes locales. Después de probrar ackee y pescado salado con dumplings en los mercados de Jamaica compramos los ingredientes y lo empezamos a preparar en casa porque así nos salía mucho más barato y todavía cocinado de manera más saludable.
Nos sentimos sumamente afortunados de haber podido realizar esta exhaustiva visita a las islas del Mar Caribe. Es una parte del mundo que hemos disfrutado mucho a nuestra manera particular. Irónicamente nuestras vivencias favoritas se sitúan alejadas de las típicas bucólicas playas de las postales, quedando más reducidas a la increíble vida marina, así como a las abruptas montañas rodeadas de bosques tropicales y es que como ya desde siempre hemos sabido somos más gente de "montaña" que de "playa", demasiado inquietos como para pasar sentados en la arena más de 20 minutos seguidos. Así que antes de repetir muchos de los lugares que hemos visitado durante los últimos seis meses, probablemente nuestro instinto nos llevará en el futuro a repetir países como Noruega o Perú una y otra vez, o países en los que solo uno de los dos ha recorrido, y es que nos queda tanto por recorrer de este variopinto mundo en el que vivimos. Al mismo tiempo evidentemente nos sentimos muy afortunados de todo y cuánto hemos podido aprender y ver en esta ocasión en este rincón del mundo tan variopinto.
Ahora nos dirigimos al último país caribeño que nos queda por explorar. Delante nuestro tenemos a CUBA, un país al que ansiamos visitar desde hace mucho tiempo y en el que esperamos pasar todo nuestro próximo mes. Tenemos el presentimiento una vez más que este nuevo país será único sin lugar a dudas.
Saludos y abrazos de parte nuestra!
