Of all the areas in South America, Patagonia was one big region that both of us have always had circled on our world maps. We'd always dreamed of witnessing the iconoc abrupt mountains, the vast glacier blue lakes, and the sprawling wilderness while walking the trails of Patagonia.
Over the past month, we've been able to realize our dreams here; although not every day has been so bucolic. The changeable weather, including persistent rains and strong winds, wasn't a part of our dreams. Neither were cold, damp nights camping; walking with overloaded backpacks; prohibitively high prices; or days stuck waiting for hours for a bus or car to pass in more remote areas. However, for better or for worse, reality is always a little different from our dreams.
Other experiences in Patagonia far surpassed even the best of our dreams. On the days when the clouds lifted, we were mesmerized by magical views of the unique, sharp mountain peaks, the sprawling, crackling glaciers, and rivers and lakes in brilliant shades of blue and green. We were also lucky to spot an armadillo, guanacos, condors, rheas (giant ostrich-like birds), and Magellanic woodpeckers while hiking, and whales, dolphins, penguins, and sea lions while taking ferries. We also got the chance to visit a colony of king penguins in Tierra del Fuego, and watched the incredible animals for as long as we could.
| View of Fitz Roy from Lago del Desierto |
| Perito Moreno Glacier |
![]() |
| King penguins |
In this region shared by Chile and Argentina, we were also charmed by the friendly people who we met hitchhiking in remote areas and staying in their homes. We learned that many people here in Patagonia come recently from the north of their countries, but almost all seem to be drawn by similar dreams of vast nature and a more tranquil lifestyle. We've been fortunate to discover how warm and open the people of Patagonia are, and we are so grateful for everyone we've been able to share with and learn from.
From Chiloé, our route into Patagonia began with a 30-hour ferry ride from Quellón to Puerto Chacabuco, a long and scenic journey during which we were able to watch the passing green hills dripping with waterfalls, tiny hamlets perked on rocky inlets, and countless cute little Magellanic penguins bobbing in the waters. After the ferry, we headed to Coyhaique and spent a few days staying near Lago Frio with a lovely host in one of his cabins before visiting the marble cathedrals (Capillas de Mármol) in the brilliant blue Lago General Carrera; Cochrane and the nearby reserve of Tamango; Caleta Tortel; and O'Higgins. From O'Higgins, we crossed Lago O'Higgins by ferry and then walked several kilometers through the forest into Argentina.
| Capillas de Mármol |
On the Argentinian side of Patagonia, we spent a few glorious days, some of our favourite in all of our trip so far, walking the scenic trails around El Chaltén. We were so fortunate on several days to see the iconic mountains of Fitz Roy and Cerro Torre, which are typically hidden in dense clouds for the majority of the year. We then headed to El Calafate, from where we visited the impressive glacier of Perito Mereno. We were stunned by the mammoth expanse of the river of ice and the sound of giant chunks breaking off and crashing into the water every so often.
| Hike to Loma del Pliegue |
| Hike to Laguna de los Tres |
| Zapatitos de la Virgen |
| Fitz Roy |
| Cerro Torre |
| Torres del Paine National Park |
From El Calafate, we crossed back into Chile to visit the infamous Torres del Paine National Park and Puerto Natales before taking a 30-hour ferry from Punta Arenas to Puerto Williams, the town furthest south in South America. From there, we crossed back by ferry into Argentina to Ushuaia.
| Ferry to Puerto Williams |
After 15 months and 13 countries, we've finally reached the bottom of South America. Now, from here in Ushuaia, we're beginning our ascent up the continent, this time via the eastern side. Many times during this trip, we face challenges like bad weather, nights with little sleep, heavy backpacks, weird insects, inevitable arguments, and many others; however, when we think back about the past months, the positive experiences shine even brighter in our memories and we feel grateful for everything we've witnessed so far. In the end, the most challenging part of the trip is being separated from our friends and family. Hugs and love to all of you from us!!
Spanish Version / Versión en Castellano
Sueños Patagónicos
De todas las áreas de Sudamérica, Patagonia era una gran región que ambos desde siempre habíamos rodeado con tinta en nuestros mapas del mundo. Siempre habíamos soñado con presenciar sus abruptas montañas, sus vastos lagos glaciares azules, así como admirar la naturaleza mientras caminábamos por los caminos y senderos de la Patagonia.
A lo largo del último mes, hemos podido cumplir algunos de nuestros sueños aquí, a pesar de que no todos los días hayan sido tan bucólicos. El impredecible tiempo meteorológico, así como la persistente lluvia y el fuertísimo viento, no eran parte de nuestros sueños. Así como tampoco el luchar de manera creativa contra los prohibitivos precios de todo. Tampoco el intenso frío, las húmedas noches de camping o algunas de las caminatas con nuestras pesadísimas mochilas en nuestras espaldas, así como los días en los que nos hemos quedado literalmente atrapados durante muchas horas esperando a un autobús o a un coche pasar en algunas áreas remotas. Sin embargo, para mejor o para peor, la realidad siempre es un poco diferente de nuestros sueños.
Todas las otras experiencias en Patagonia han sobrepasado lo mejor de nuestros sueños. En los días en los que las nubes se han marchado, hemos quedado maravillados con la visión mágica de escarpadas montañas, resplandecientes glaciares, ríos y lagos de innumerables tonalidades azuladas y verdosas. Tuvimos la gran suerte de avistar también a un armadillo, a los innumerables guanacos, a los majestuosos cóndores, ñandúes, y al pájaro carpintero gigante de cabeza roja mientras caminábamos, así como ballenas, delfines, pingüinos y leones marinos mientras circulábamos en algunos ferries. Hemos tenido la oportunidad de visitar una colonia de pingüinos rey en tierra del fuego y pudimos observarlos durante bastante tiempo.
En esta región compartida por Chile y Argentina, nos hemos quedado encantados con las amigables gentes que hemos conocido haciendo autoestop en las remotas áreas, así como con los que nos han hospedado en sus hogares. Hemos aprendido que mucha de la gente que habita la región recientemente, provienen del norte de sus países, así como del extranjero, pero a todos en general parece que les llevo aquí el sueño similar de vivir en un lugar rodeados de vasta naturaleza y con un tipo de vida más tranquilo y saludable. Nos hemos sentido afortunados de descubrir lo amable y encantadora que son en general los habitantes de la región, así como de poder haber compartido muchas conversaciones y aprendido muchas cosas de aquí.
Desde la isla de Chiloé, nuestra ruta hacia la Patagonia comenzó con un Ferry local de treinta horas por poco más de treinta dólares que nos llevó desde Quellón a Puerto Chacabuco, a lo largo de una jornada en la que no faltaron escénicos paisajes de colores verdes brillantes salpicados por estéticas cascadas y diminutas aldeas colgadas en el rocoso y abrupto litoral costero. Disfrutamos contemplando los innumerables pequeños pingüinos Magallánicos que flotaban por las aguas, así como los infatigables leones marinos. Después del Ferry nos dirigimos hacia Coyhaique en donde estuvimos unos días cerca de Lago Frío en donde un adorable anfitrión nos hospedó en una de sus cabañas. Desde allí de camino hacia Cochrane y la reserva de Tamango visitamos la famosas catedrales de mármol ubicadas en el escénico y brillante lago General Carrera. Desde allí la carretera cada vez se vuelve más compleja y sin asfalto para llegar después de muchísimos kilómetros hasta Villa O'Higgins pasando previamente por el escénico pueblito de Caleta de Tortel. Desde el final de la carretera Austral cruzamos el lago O'Higgins, para finalmente cruzar caminando hacia Argentina por caminos de montaña toda la zona del lago del desierto hasta la región del Chaltén.
Del lado argentino de la Patagonia, hemos disfrutado de días gloriosos, algunos de nuestros favoritos dentro de todo el viaje, caminando por los escénicos senderos de los alrededores del pueblito de montaña del Chaltén. Tuvimos la gran fortuna de contemplar a las icónicas montañas del Fitz Roy y Cerro Torre, las cimas de las cuales son el sueño de todo alpinista y escalador de alto nivel, que debido a la influencia del enorme campo de hielo sur están típicamente ocultas por las nubes y envueltas de un cambiante e impredecible tiempo meteorológico gran parte del año. Desde el Chaltén nos dirigimos hacia El Calafate desde donde visitamos el impresionante glaciar Perito Moreno. Allí contemplamos ensimismados el mastodóntico río de hielo, así como el sonido y la caída constante de innumerables bloques de hielo al agua.
Desde el Calafate cruzamos de nuevo a Chile en donde visitamos el archiconocido Parque Nacional de Torres del Paine y Puerto Natales para luego dirigirnos hasta la ciudad de Punta Arenas en donde cogimos un Ferry de 30 horas que nos llevó a Puerto Williams, la población más austral de toda Sudamerica. Desde allí cruzamos de nuevo en Ferry desde Chile a Argentina para dirigirnos un poco ya más al norte a la cuidad de Ushuaia.
Después de 15 meses de viaje y 13 países recorridos, hemos finalmente alcanzado el extremo inferior de Sudamérica. Ahora, aquí desde Ushuaia, empieza nuestro ascenso por el lado este del continente. Muchas veces a lo largo de este viaje nos hemos enfrentado a muchos desafíos, como el mal tiempo, noches de pocas horas de sueño, a las pesadas mochilas, los molestos insectos, las inevitables discusiones y otras muchas cosas. Sin embargo cuando miramos atrás repasando los últimos meses, las experiencias positivas brillan mucho más fuerte en nuestras memorias, haciéndonos sentir realmente muy afortunados por todo aquello que hemos podido vivir y presenciar a lo largo de este viaje. Al final la parte más difícil del viaje siempre es la distancia de nuestros amigos y familiares. Abrazos y amor para todo y cada uno de vosotros!!
