Monday, May 15, 2017

Ecuador, Galápagos y nuestra nueva "burrita"


Ecuador, Galápagos, and our new "little donkey"

Just like magic, our first hours driving our new van were christened by a lithe puma sprinting across the mountain road in the twilight; also refreshingly silencing our first argument aboard our new home on wheels.


We've spent the past month getting acquainted with our new devoted travel companion—our transportation, compact home, and bearer of our loads. Our backs are happier not lugging our heavy backpacks, our nights have improved sleeping in a more consistent bed, and we're enjoying the freedom of moving around at our will instead of being dictated by bus schedules.


Of course, positives never come without negatives and we've already faced challenges as well. We've had to replace a few parts of "la burrita" given she is quite old in vehicle years, already 15. We've also had to adjust to the limited and sometimes stuffy quarters of our "tiny home," especially in hot weather. Nevertheless, on the whole, we're grateful to have adopted la burrita from our friends from France. She's already helped us explore many parts of Ecuador and we hope she'll continue loyally along with us as we keep heading south.



Sixteen years ago, Carlos travelled to Ecuador as an 18-year old and climbed the mountains of Cotopaxi (5,900 meters) and Chimborazo (6,300 meters) alone and explored deep in the jungles in the country's Oriente. This time we revisited some of the same places as well as many new ones. Carlos has been astonished at the dramatic improvements in the roads and infrastructure all across Ecuador. However, the giant impervious mountains remain just as he remembers them.

Chimborazo

Vicuñas near Chimborazo


Some of our favourite parts of Ecuador were the Otavalo Saturday market, Podocarpus National Park, Cayambe Coca Reserve, Altisana Reserve, the areas around Mindo and Baños for birdwatching, the mountains of Cotopaxi and Chimborazo, the walk around Lake Quilotoa, and especially the renowned Galápagos Islands, which both of us always dreamed of exploring.

Cuenca

Agoyán Waterfall near Baños

Cayambe Coca Reserve

Lake Quilotoa

Flying from Guayaquil, we were able to reach the Galápagos Islands relatively cheaply. Here already a little more than a week, we have seen so many of the islands' famous creatures, including sea lions, several species of giant tortoises, marine iguanas, penguins, flamingos, masked and blue-footed boobies, Darwin's finches, bright red Sally Lightfoot crabs, and more. Under the water, we were fortunate to watch whole schools of hammerhead sharks, Galápagos sharks, three species of sea turtles, a giant manta ray, playful sea lions, and many colourful fish. We are discovering that the islands deserve their reputation for abundant wildlife and easy encounters with it.






By staying with local hosts or in the least expensive guesthouses, cooking our own food, and doing mostly free activities along with a few select snorkel / dive tours, we have seen Galápagos on a "budget;" although, it is still undeniably expensive for the taxes to visit the islands. Nevertheless, we agree that it has been worth it as it is truly a privilege to experience this magical ancient archipelago.


All across Ecuador, we also enjoyed the country's markets, which offer fresh produce and foods as colourful and diverse as the country's birds and plants. We discovered at least half a dozen new fruits for us, just as we had in Colombia and enjoyed trying new drinks like morocho and colada morada and dishes like fanesca, encebollado, and yaguarlocro.


We were also extremely fortunate to stay with several kind hosts in Quito, Guayaquil, and the Galápagos Islands. We are always struck by how many people around the world enthusiastically open their homes to strangers through organizations like Couchsurfing, Servas, and Warm Showers. We are always so grateful for their welcoming accommodation and the things they teach us.

After spending our last days here in Ecuador, we plan to cross next into Peru.

Ironically, a few days before we acquired la burrita, our tent was stolen from Carlos' backpack on a bus on our way out of Colombia. We were sad to lose the tent, but at least the timing was good given our newly acquired home. Plus, now la burrita has one less thing to carry.




Spanish Version / Versión en Castellano


Ecuador, Galápagos y nuestra nueva "burrita"

Como por arte de magia, las primeras horas conduciendo nuestra nueva furgoneta estuvieron marcadas por un esbelto puma que cruzó la carretera de montaña por la que circulábamos justo con los últimos destellos de luz; aportando un refrescante silencio a nuestra primera desavenencia a bordo de nuestra casa sobre ruedas.

Durante el último mes hemos ido gradualmente adaptándonos a nuestra nueva e incondicional compañera de viaje--nuestro medio de transporte, nuestra casa compacta y a su vez a la que se encarga de llevarnos todo nuestro equipaje. Nuestras espaldas están contentas de no tener que cargar ya nunca más las pesadas mochilas, nuestras noches las pasamos en una cama mucho más confortable que la de la mayoría de los baratos hospedajes que frecuentábamos y disfrutamos de una libertad de movimientos que no teníamos ni mucho menos viajando bajo el horario de los autobuses y busetas.

Por supuesto, que las cosas positivas nunca pueden venir sin alguna negativa e incluso ya desde el principio nos hemos enfrentado con algunas de ellas. Tuvimos que reemplazar algunas partes de "la burrita" ya que ella es algo viejecita hablando en términos de vehículos, ya pasa de los 15 años. También nos hemos tenido que ajustar y limitar al sofocado espacio de "nuestra pequeña casa", especialmente cuando hace mucha calor por la noche. Aun así, en general estamos muy contentos y agradecidos de haber podido adoptar a la burrita de nuestros amigos de Francia. Gracias a ella hemos podido explorar incluso ya muchos rincones de Ecuador y esperamos que nos siga siendo fiel a medida que cruzamos un país tras otro hacia el sur.

Hace dieciséis años, Carlos viajó por Ecuador durante dos meses cuando tenía dieciocho años. Escaló las montañas de Cotopaxi (5.900 metros) y Chimborazo (6.300 metros) en solitario y vago durante varias semanas por la selva amazónica en la región del noreste del país. Esta vez hemos visitado de nuevo algunos de los mismos lugares y otros muchos nuevos. Carlos se ha sorprendido por las increíbles mejoras en las condiciones de las carreteras y de la infraestructura en general a lo largo de todo el país. Sin embargo las imperturbables montañas siguen justo como él las recordaba.

Algunas de nuestras partes favoritas de Ecuador han sido el mercado de Otavalo de los sábados, el parque nacional de Podocarpus, la reserva Cayambe Coca, la reserva de Antisana, el área alrededor del valle de Mindo, así como cerca de Baños para el avistamiento de aves, las vistas de montaña alrededor de Cotopaxi y Chimborazo, la caminata alrededor de la laguna de Quilotoa, así como las renombradas islas Galápagos, a las que ambos siempre habíamos soñado visitar un día.

Volando desde Guayaquil, fuimos capaces de llegar a las islas Galápagos de una manera relativamente más económica. Aquí llevamos algo más de una semana en estos momentos, e incluso ya hemos visto muchas de las célebres criaturas de las islas. Leones marinos, varias especies de tortugas gigantes terrestres, iguanas marinas, pingüinos, flamencos, los tres tipos de piqueros, los pinzones de Darwin, brillantes cangrejos rojizos y mucho más. Debajo del agua, tuvimos la suerte de observar mientras buceábamos o hacíamos snorkel grupos de tiburones martillo, de puntas blancas, de puntas negras, tiburones de las Galapagos, tres especies diferentes de tortugas marinas, una gigante raya manta, a los juguetones leones marinos a nuestro alrededor y muchísimos peces de brillantes colores. Hemos descubierto que realmente estás islas rebosan de vida salvaje y uno la encuentra con facilidad en cada rincón.

Estamos intentando ver las islas de la manera más económica posible, aún así no es un lugar barato debido a las elevadas tasas y precios elevados. Aun así hemos podido estar algunos días hospedados gratuitamente por alguna familia local, así como otros días hemos encontrado los lugares más económicos de las islas negociando de manera implacable. Cocinamos nuestra comida siempre y principalmente realizamos todas aquellas actividades y caminatas que son gratuitas a excepción de algún tour concreto que hemos seleccionado como "obligatorio" y que no podíamos perdernos de ninguna de las maneras. De todas formas finalmente hemos llegado a la conclusión que a pesar de ser caro ha valido mucho la pena y realmente nos sentimos unos afortunados de poder vivir la mágica experiencia actual en estas antiquísimas islas.

Alrededor de todo el país, hemos además disfrutado de los mercados ecuatorianos, que siempre ofrecen frescas frutas y verduras. Así como de los coloridos pájaros y plantas del país. Hemos descubierto al menos como media docena de nuevas frutas para nosotros, así como nos ocurrió en Colombia. Y hemos disfrutado probando nuevas bebidas como el morocho y la colada morada o platos tradicionales como la fanesca, el encebollado o el yaguarlocro.

Hemos tenido la gran suerte de encontrar fabulosos anfitriones en Quito, Guayaquil, así como en las islas Galapagos. Siempre nos sorprende cuanta gente amigable nos abre las puertas de sus casas alrededor del mundo a través de organizaciones como Couchsurfing, Servas o Warm Showers. Y siempre estamos eternamente agradecidos por ello, por facilitarnos un lugar en donde dormir y por todo lo que nos explican.

Después de nuestros últimos días aquí en Ecuador, tenemos pensado cruzamos a nuestro siguiente país, Perú.

Irónicamente, unos días antes de adquirir la burrita, a pesar de estar siempre muy atentos nos robaron la tienda de campaña de la mochila de Carlos en uno de nuestros últimos autobuses saliendo de Colombia. Nos entristeció mucho la situación, pero al menos llegamos a la conclusión que nunca hubiese podido ser en mejor momento tal perdida, porque perdimos nuestra tienda, pero adquirimos a su vez nuestra furgoneta en donde poder dormir. Además para mirarlo de forma positiva, ahora la burrita tiene algo menos de peso que cargar gracias a ello.

Sunday, April 2, 2017

Colombia and the story of our new home on wheels


Jungle clad mountains; diverse wildlife; bucolic colonial villages; engaging people; and varied delicacies in every region. These are a few of the reasons we dream to return to Colombia one day. Our month here seemed to disappear in an instant given all the intriguing areas to visit and the amiable way of life, especially in the countryside.

Barichara


The local hosts we stayed with in different parts of Colombia spoke positively of improving security around the country during the past ten years. Whereas in the past they felt unsafe travelling in many areas, today the general population feels much more free to explore their country. Additionally, with the recent agreement between the government and the Farc rebels, there is hope that the worst of the past years of armed conflict has reached a resolution. 

Zapatoca


Fully loaded

We certainly found Colombia, especially its countryside, to be peaceful, offering plenty of green areas and picturesque villages to discover. We also found friendly inhabitants in every region we went. Our favourite parts of the country were the mountainous areas, where the air was fresh and the perspective most captivating. 

Valle de Cocora


For quaint colonial villages, our favourites were Zapatoca, Barichara, Cabrera, Guane, Salento, and San Agustin. For natural areas and birdwatching, we wouldn't have wanted to miss the Cocora Valley, the Tatacoa Desert, or Purace National Park. And for cuisine we enjoyed Colombia's world class chocolate, coffee, arepas, arequipe, and incredibly diverse fruits. In one month we discovered at least half a dozen fruits we never knew existed!

Tatacoa Desert


San Agustin Ruins


After spending our last days here in Popayán and Ipiales, we will be en route to pick up our new home on wheels in Ecuador. We first met the van and its friendly owners—an adventurous couple from France—in Guatemala in a parking lot. After speaking with them that first time about their journey, we serrendipitously encountered the couple several more times—in a market in a village in Guatemala, while walking up a volcano in El Salvador, and again amidst a festival being held in a small colonial town in El Salvador. Each time we visited, we told them how much we'd love to find a vehicle for ourselves as well to be more independent. We joked about how maybe we could buy theirs when they finished their trip.

After keeping in touch over the past months, our jokes have become a reality and we will soon be on our way to pick up our new van from our friends before they fly back to France. We're hoping the van will solve many challenges we face each day, such as providing a place to sleep in more peaceful settings and affording us flexibility to go where we want without being limited by buses. Certainly the van will present its own challenges, but we expect to enjoy a greater level of freedom with our new home on wheels.

We hope next time we can write about our first adventures with our new four-wheeled companion in Ecuador. Hugs and greetings from the middle of the earth! 

Cartagena

Tayrona National Park



Spanish Version / Versión en Castellano

Colombia y Nuestra nueva casa sobre ruedas

Montañas cubiertas de selva; mucha diversidad de vida salvaje; bucólicos pueblitos coloniales; gente encantadora y diferentes exquisiteces en cada región. Estas son algunas de las razones por las que antes de irnos ya soñamos con volver de nuevo a Colombia en el futuro. Nuestro mes aquí ha desaparecido en un instante, debido en parte a las áreas tan interesantes que hemos visitado y al tranquilo modo de vida de las zonas de campo o de la cordillera.

Los anfitriones locales con los que hemos estado en las diferentes partes de Colombia nos han hablado muy favorablemente de cómo se ha incrementado la seguridad a lo largo de los diez últimos años. En el pasado ellos se sentían inseguros al viajar por muchos lugares, mientras que hoy en día la gente en general se siente mucho más confiada en explorar libremente su propio país. Además, con el reciente acuerdo entre el gobierno y los rebeldes de las FARC, hay una esperanza general de que los peores años del eterno conflicto armado hayan llegado al fin a una resolución.

Hemos encontrado a Colombia, especialmente en las zonas rurales, como un lugar tranquilo, que ofrece infinidad de áreas verdes en donde caminar y multitud de pintorescos pueblitos por descubrir. Hemos encontrado a sus habitantes realmente encantadores y serviciales en cada una de las regiones que hemos visitado. Nuestras partes favoritas del país han sido especialmente las regiones montañosas en donde uno podía disfrutar del aire fresco y de unas vistas espectaculares.

En cuanto a pueblos coloniales nos quedaríamos con algunos como Zapatoca, Barichara, San Agustín, Salento, Cabrera o Guane. Así como en cuanto a áreas naturales en donde observar aves elegiríamos al valle del Cocora o al parque nacional de Purace, así como el desierto del Tatacoa. En cuanto a la comida hemos podido apreciar el exquisito chocolate o café colombiano, sus arepas, el arequipe y sus increíbles frutas. En un mes aquí hemos descubierto al menos seis nuevas frutas que ni siquiera sabíamos que existían.

Después de nuestros últimos días aquí en Popayán e Ipiales, nos dirigiremos hacia Ecuador, en donde tenemos planeado adquirir nuestra nueva casa sobre ruedas. Conocimos por primera vez a la furgoneta y a sus simpáticos dueños en Guatemala. Ellos son una pareja de aventureros franceses. Después de hablar por primera vez con ellos acerca de su aventura, fortuitamente nos hemos encontrado con ellos en algunas otras ocasiones. En un mercado de un pueblito de Guatemala, mientras escalábamos un volcán en El Salvador, y en medio de un festival de una pequeña ciudad colonial de una zona rural del salvador. Cada vez que nos encontrábamos, les confesábamos que nos gustaría encontrar a nosotros también nuestro propio medio de transporte para ser un poco más independientes. Y en alguna ocasión incluso bromeamos con ellos en que cuando acabasen su viaje tal vez podríamos comprarles nosotros la furgoneta.

Durante los últimos meses seguimos en contacto con ellos vía mail y finalmente nuestras bromas se han cumplido. De hecho en unas semanas nos encontraremos con nuestros amigos en Ecuador para adquirir la furgoneta antes de que ellos vuelen de regreso hasta Francia. Esperamos que la nueva furgoneta resuelva nuestros numerosos desafíos diarios por encontrar un lugar barato en donde dormir, así como las innumerables horas de espera en terminales y buses de un lugar a otro. Esperamos así gozar de una mayor independencia y poder visitar sitios más remotos que ahora se nos hacían difíciles de llegar en autobuses. Evidentemente con la furgoneta tendremos otros nuevos desafíos, pero esperamos que nuestro nivel de independencia mejore considerablemente y que el cambio sea a positivo.

Esperamos que la próxima vez que escribamos acerca de nuestra aventura lo podamos hacer ya desde nuestro nuevo hogar sobre ruedas en Ecuador. Abrazos y recuerdos desde cerca de la línea ecuatorial!

Wednesday, March 8, 2017

Last Stop: Panamá



Well, the last stop for Central America that is...

We're finishing our last days here in the country in Panama City before crossing to the next continent, where we'll begin our South American journeys in Colombia.


Panama City



We've found Panama's often elevated green areas refreshing reprieves from the hotter lowlands and also less touristic than Costa Rica. We've also enjoyed staying with people here, both locals and expats, and learning about the country from personal perspectives, which are always enlightening.





Panama has several areas reserved for wildlife and we particularly liked the cloudforest region around Boquete, Altos de Campana National Park, and the Pipeline Trail in Soberenia National Park for watching wildlife. We've spotted countless new bird species for us and were lucky enough to find and watch an anteater, a mother sloth with her baby, and Geoffrey's tamarin monkeys (a species unique to Panama and Colombia).



In general, we've found Costa Rica and Panama to be more internationalized than the more northern Central American countries, especially Guatemala. In Guatemala, it seemed every street echoed with the sound of fresh tortillas being hand-patted and every town revolved around its outdoor market. Whereas, in Costa Rica and Panama, outdoor markets are nearly extinct, having been replaced by cosmopolitan supermarkets and shopping centers. However, every country has its charm. For us, Guatemala takes our final vote for the most culturally colourful among the countries from Belize to Panama; while Costa Rica and Panama offer many natural reserves to watch vibrant wildlife.

We're grateful for the opportunity we've had to become aquainted with Central America over these past months. Though some parts of the cities present tension and some of the countries are costly, overall we found Central America to be a colourful part of the world with each country offering its own unique opportunities to explore and learn. 

We're looking forward to setting out into South America soon. With a land area of about 35 times the size of Central America we're expecting it to take quite a bit longer to explore. First stop: Colombia.

Saludos y abrazos!!




Spanish Version / Versión en Castellano


La última parada: Panamá


Bien, esta es nuestra última parada en America Central...

Aquí, en la ciudad de Panamá es donde estamos apurando nuestros últimos días en el país antes de cruzar a un nuevo continente, en Colombia será donde empezaremos nuestra jornada por el continente sudamericano.

Hemos encontrado refrescantes las tierras altas panameñas a diferencia de las tórridas llanuras centrales, además de ser un país mucho menos turístico que su vecino Costa Rica. Hemos disfrutado estando en algunas ocasiones con varias personas también en sus hogares, con algunos locales, así como con algunos residentes extranjeros en el país, aprendiendo con sus experiencias y puntos de vista cosas acerca del país, lo cual siempre resulta interesante.

Panama tiene algunas áreas reservadas especialmente para la fauna salvaje. Nosotros particularmente hemos disfrutado mucho de las zonas de bosque nebuloso cercanas a la zona de Boquete, así como del Parque Nacional de Altos de Campana y del Sendero del Oleoducto en el Parque Nacional Soberanía en donde hemos podido avistar a numerosa fauna. Hemos encontrado a numerosas nuevas especies de aves que nunca antes habíamos visto, así como también avistamos a un oso hormiguero, a una hembra de perezoso con su cría y a unos monos llamados Geoffrey's tamarin (una especie única de Panama y Colombia).

En general hemos encontrado a Costa Rica y Panama mucho más internacionales que el resto de países centroamericanos, especialmente que Guatemala por poner como ejemplo. En donde cada calle vibraba con el sonido de las mujeres haciendo tortillas a todas horas con el palmar de sus manos y en donde el centro de cada población tenía su mercado abierto. Tanto en Costa Rica como en Panama, los vibrantes y llenos de vida mercados tradicionales al exterior se han prácticamente extinguido, siendo reemplazados por los cosmopolitas supermercados y centros comerciales. Sin embargo, cada país tiene su encanto. Para nosotros personalmente elegiríamos finalmente a Guatemala como el país culturalmente más interesante, por sus colores y por todas sus peculiaridades, desde donde empezó nuestra aventura en Belice hasta aquí en Panama. Mientras que a decir verdad es cierto que Costa Rica y Panama son buenos lugares para observar a la fauna salvaje centroamericana.

Nos sentimos muy afortunados de haber tenido la oportunidad de conocer de primera mano durante todos estos últimos meses estos países centroamericanos. A pesar de que algunas ciudades presentaban bastante tensión y de que algunos países eran bastante caros, en general hemos encontrado a Centro América como una parte del mundo muy colorida, ofreciéndonos sus propias oportunidades para explorar y aprender.

Estamos esperando nuestra inminente llegada a Sudamerica. Con un tamaño de 35 veces el tamaño de América Central, creemos que nos va a llevar algo más de tiempo poder explorarla. Primera parada: Colombia.

Saludos y abrazos!!