Before our setbacks, La Burrita carried us to many bucolic places in the
north like the Gocta Waterfall, the Kuelap Ruins, the Sarcophogi of
Karajia, and many scenic parts of the Cordillera Blanca, where we
enjoyed the fresh mountain air and many hikes. Along the way, we were
fortunate to spot unique animals like chinchillas, the Andean fox, the
bright red Andean cock-of-the-rock, condors, and many other birds.
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| Andean cock-of-the-rock (picture from Internet) |
We also enjoyed trying an endless array of singular foods such as ceviche, papas con huancaina, and cuy (guinea pig). We found the cuisine of Peru to be the most varied, spicy, and consistently delicious of our Central/South America trip so far. The markets, too, are filled with an endless variety of fruits, vegetables, and unique, fresh products like quinoa, amaranth, algae from the mountain lakes, llama and alpaca meat, mote, maca, lucuma, and many other ingredients that make cooking an adventure.
At least while we were stuck waiting for La Burrita's operations, we were able to enjoy the mountain region near Huaraz, exploring every nearby trail, trying new foods, cooking often, and enjoying the traditional culture of the area. We especially appreciated the colourful, ethnic clothing of the region.
Of all the places we could have gotten stuck in Peru, Huaraz was perhaps the best for us given its proximity to the mountains and its perfect size—big enough to provide all the necessities without the chaos of a huge city. Ironically, Julie dreamed of living in Peru one day for some time; it turned out we got the opportunity, certainly not how we planned, but the dream became a reality nonetheless. It's often funny how life ends up unfurling.
While we were waiting for the repairs, we also made the three-day journey (including three tortuous night buses) to visit Machu Picchu. Given we had to make the reservations six months in advance, we didn't want to miss our opportunity to visit the ruins. So we left La Burrita in the hands of our mechanic, visited Lima, Cusco, and Machu Picchu, and then made the three-day trip back to Huaraz. As one of the new seven wonders of the world, Machu Picchu was completely saturated with hordes of people all day, but by climbing up the nearby mountain of Huaynapicchu at dawn (which must be reserved in advance for a limited number of people), we were able to enjoy a few hours of tranquility as well as an impressive perspective of Machu Picchu and its bucolic surroundings.
| Cusco |
Now that La Burrita has been repaired, we're headed off to explore more of the country with plans to visit the Cordillera Huayhuash, the coastal national park of Paracas, the Nazca Lines, the jungle around Puerto Maldonaldo, the canyons of Cotahuasi and Colca, and Lake Titicaca before crossing into Bolivia.
Thanks for checking in with us. We hope all is well with you, too!
Spanish Version / Versión en Castellano
Que país tan diverso y espectacular! Con enormes cordilleras montañosas, exuberantes y densas selvas, muchísimos kilómetros de línea costera. Afrontamos el reto de cruzar este vasto y escénico país, seleccionando los lugares más destacados que queríamos conocer. Al igual que tuvimos que afrontar también a su vez las dificultades de las terribles condiciones de muchas de las carreteras del país, frecuentemente circulando durante cientos de kilómetros sobre rocas y enormes socavones. Con tales condiciones, la Burrita ha sufrido mucho, hasta que finalmente hemos acabado padeciendo una importante avería, obligándonos a permanecer durante varias semanas "viviendo" en la ciudad montañosa de Huaraz, esperando a la llegada desde Miami de las piezas mecánicas necesarias.
Antes de que tuviésemos el problema mecánico, la Burrita nos llevó a muchos lugares bucólicos en el norte del país. Disfrutamos de la enorme cascada de Gocta, de las ruinas de Kuelap, de los Sarcófagos de Karajía y de numerosos escénicos rincones de la cordillera Blanca, donde disfrutamos de aire fresco en las montañas y de numerosas caminatas. A lo largo de nuestra ruta tuvimos la fortuna de avistar algunas especies de animales únicas, como el zorro andino, las chinchillas, el espectacular gallito de las rocas, cóndores y otros muchos pájaros.
También hemos podido disfrutar probando las innumerables y singulares comidas del país, platos como el ceviche, las papas con huancaina o el conejillo de indias. Hemos encontrado que la cocina peruana para nuestro gusto es la más variada, picante y consistentemente deliciosa de todo nuestro viaje en centro y Sudamérica hasta el momento. Los mercadillos también son sin duda únicos, repletos de un sinfín de variedades de frutas y verduras a precios muy baratos, así como productos frescos como la quinoa, el amaranto, las algas de los Lagos de montaña, las carnes de llama y alpaca, el mote, la maca, la lucuma y un montón de otros ingredientes que hacen una aventura el cocinar.
Al menos, mientras hemos estado esperando a que la reparación de la Burrita fuera exitosa, hemos podido disfrutar de la región montañosa de los alrededores de Huaraz, explorando prácticamente cada sendero, probando nuevos platos de la región y cocinando a menudo, así como disfrutando de la cultura tradicional de esta área. Especialmente hemos podido apreciar las coloridas y etnicas ropas utilizadas por los lugareños.
De todos los lugares en los que nos hubiésemos podido quedar bloqueados a causa de la avería mecánica, probablemente Huaraz hubiera sido el mejor, debido a su proximidad a las montañas y su tamaño perfecto. Suficientemente grande como para tener atendidas todas las necesidades, pero a su vez no tan caótico como una enorme ciudad. Irónicamente, Julie siempre había soñado con vivir un día en Perú durante un tiempo, así que finalmente ha ocurrido esta oportunidad, evidentemente no de la manera en la que lo hubiésemos planeado, pero ayudando a cumplir su sueño de manera inesperada. Muchas veces la vida la vida es como una caja de bombones... Uno nunca sabe lo que le va a tocar...
Mientras esperábamos a dar por finalizadas las reparaciones mecánicas, hicimos un viaje de tres jornadas (incluyendo tres ajetreadas noches en buses) para visitar Machu Picchu. Debido a que tuvimos que hacer la reserva de las entradas con seis meses de antelación, decidimos no perder la oportunidad de visitar las famosas ruinas. Así que dejamos la Burrita en manos de nuestro mecánico y visitamos Lima, Cuzco y Machu Picchu caminando desde la hidroeléctrica. Para luego volver de nuevo en otra triple jornada de interminables horas de autobús hasta Huaraz. Al tratarse de una de las siete nuevas maravillas del mundo, Machu Picchu estaba totalmente saturada por hordas de personas a diario, pero al menos al poder subir la montaña de Huaynapicchu al amanecer (ya que se debe reservar con mucha antelación debido a que solo hay doscientas entradas al dia disponibles) pudimos disfrutar de varias horas de tranquilidad así como de una vista impresionante de las ruinas y de los bucólicos valles circundantes.
Ahora La Burrita ya está reparada, así que nos vamos a dirigir hacia el sur para seguir explorando más el país. Pensamos visitar la Cordillera Huayhuash, el costero parque nacional de Paracas, Nazca, la parte selvática de los alrededores de Puerto Maldonado, los cañones de Cotahuasi y Colca, así como el Lago Titicaca antes de cruzar hasta Bolivia.
Gracias por seguirnos. Y esperamos que todos estéis bien también!

Julie! Your trip looks amazing! I'm a little late to the party here on your blog so maybe I've missed it, but have you spent any time in Ayacucho?
ReplyDeleteThanks so much, Andrew! Hope you're doing well. We didn't get over that far west from here...right now we're in Pisco. Have you been there? Or is that where part of your book takes place?
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