Tuesday, December 5, 2017

Northern Chile and journey to Easter Island


With a length from north to south of more than 4,000 kilometers, we're quickly realizing how incredibly Chile varies in its climate, terrain, and landscape. We've spent our first weeks in the country exploring the extremely arid north and Chile's far flung territory of Easter Island.

After spending our last days in Bolivia in the frigid, but majestic heights of Sajama National Park, we crossed into northern Chile.

Sajama National Park

Vicuñas

For several weeks, we were stunned by how little plant and animal life survives in the dry environment. While at times we yearned for the Chile of our dreams—the green, mountainous landscapes of the south—we tried to patiently appreciate the beauties of the north first, and ended up finding many. Near Arica, we were impressed by the mummies of Chinchorro, some of the oldest mummies in the world. In San Pedro de Atacama, located in the world's driest desert, we enjoyed exploring the otherworldly landscapes. And all along the northern coasts we loved the scenic boardwalks and the lively fresh fish markets.

Mummies of Chinchorro

Valle de la Muerte, Atacama Desert

One of our favourite places in the north was the Humboldt Penguin Reserve, which includes the islands of Isla Damas and Isla Choros. There, we were able to watch fin whales, sea lions, fur seals, sea otters, Humboldt penguins, petrels, and many other types of birds.

Isla Choros


Isla Damas




Even though Bolivia and Chile are next door neighbours, we've found that the life and economy vary incredibly between the two countries. With prices three times or more higher in Chile, we can no longer eat out or stay in guesthouses. Here we cook all our meals and have been so fortunate to find hosts through Couchsurfing and Servas everywhere we've stayed so far. It's been a great opportunity to learn about northern Chile from local people. We're so grateful to all the warm, generous hosts who've opened their homes to us.

Valparaiso



Easter Island (Rapa Nui as called by the original Polynesian inhabitants) was an adventure we did not plan from the beginning of this trip. However, when a few months back we found tickets for half the normal price, we decided to take the opportunity. Santiago is the cheapest place in the world to fly to Easter Island from, as it has been part of Chilean territory for many decades. Since we don't know if we'll ever be back in Santiago, we decided to go for it.



To make the trip more affordable, we found welcoming Couchsurfing hosts to stay with on the island and brought all our food from the mainland (rice, oats, quinoa, bread, fruit, vegetables, coffee, tea, spices) and bought nothing on the island, where prices are often three times or more higher than in Santiago. On the island, we walked and hitchhiked everywhere. Since we had a place to stay and all our food, we were able to stay a week with no other expenses other than the half-price flight and one dive to appreciate the surrounding waters, which are reputably some of clearest in the world.



We soon discovered that Easter Island, the most isolated island in the world, is full of gorgeous areas to explore. With many sites of the iconic, inspiring moai statues, volcanic craters to climb, rugged coastline to admire, and two sandy beaches, it's possible to spend many days walking in different places even though the island is only 25 kilometers across at its longest section.




With our Easter Island adventure over and northern Chile crossed, we're now looking forward to reaching the more lush, mountainous landscapes of Chile's south. An extremely welcoming family in the island of Chiloé has invited us to stay for Christmas. As Christmas is one of the most difficult times for us to be away from our families, we are grateful at least to be included in another family's celebrations. We hope you have a wonderful Christmas and New Year's! Sending our love!




Spanish Version / Versión en Castellano


El Norte de Chile y el viaje a la Isla de Pascua

Con una longitud de norte a sur de más de 4.000 kilómetros, pronto comprendimos como varía enormemente en Chile el clima, el terreno y el paisaje. Pasamos nuestras primeras semanas en el país explorando el extremadamente árido norte de Chile para luego ir de visita a la alejada Isla de Pascua.

Después de disfrutar de nuestros últimos días en Bolivia en el helado pero majestuoso Parque Nacional Sajama, cruzamos la frontera hacia el norte de Chile.

Durante varias semanas, hemos quedado sorprendidos de la poca vida animal y vegetal que es capaz de sobrevivir en el seco ecosistema del norte de Chile. Mientras a veces hemos añorado despiertos con el Chile de nuestros sueños (el verde y montañoso paisaje del sur) hemos intentado pacientemente apreciar también las bellezas del norte de Chile primero, para encontrar bastantes finalmente. Cerca de Arica, quedamos impresionados con las momias de Chinchorro, unas de las más antiguas momias del mundo. En San Pedro de Atacama, localizado en el desierto más seco del mundo, disfrutamos recorriendo el paisaje lunar de sus alrededores. A lo largo de las costas del norte de Chile hemos disfrutado de los paseos marítimos así como de los mercados tradicionales de pescado.

Uno de nuestros lugares favoritos en el norte fue la Reserva del pingüino de Humboldt que incluye la isla de Damas y la isla de Choros. Allí observamos a las ballenas de aleta, a la colonia de pingüinos de Humboldt, a los leones marinos, a las focas de doble pelo, a las nutrias marinas, los petreles, así como a muchas otras especies de aves singulares.

A pesar de que Bolivia y Chile son países vecinos, hemos encontrado que la vida así como la economía de ambos países difieren de manera enorme. Con precios tres veces o incluso más altos en algunas ocasiones en Chile, no hemos vuelto a comer ningún menú en la calle ni tampoco hemos podido estar en ningún hospedaje durmiendo. Cocinamos toda nuestra comida diaria y hemos tenido la fortuna de encontrar anfitriones a través de Couchsurfing y Servas en todas aquellas ciudades que hemos visitado hasta el momento. Ha sido una gran oportunidad para aprender más acerca del norte de Chile así como de las personas de este país. Hemos contado con amables y generosos anfitriones que han abierto las puertas de sus hogares para nosotros.

La visita a la Isla de Pascua (Rapa Nui) no la teníamos contemplada en nuestros planes iniciales para este largo viaje. Sin embargo cuando meses atrás encontramos por internet unos billetes a mitad del precio normal, decidimos no dejar escapar esta oportunidad única. La capital chilena, Santiago además evidentemente es el lugar más barato para volar hacia la Isla de Pascua, ubicada en plena Polinesia. La isla desde hace décadas ha pertenecido a territorio chileno. Como no sabíamos si alguna otra vez en la vida volveremos a Santiago, decidimos no pensárnoslo dos veces y conocer este particular rincón único en el mundo.

Para poder hacer posible nuestro viaje y realizarlo algo más asequible, encontramos anfitriones en Coachsurfing en la isla y compramos absolutamente toda nuestra comida en el continente (arroz, avena, quinoa, pan, verduras, fruta, café, té y especies) y no compramos nada en la isla, en donde los precios son frecuentemente tres veces más altos o incluso más que en Santiago. En la isla caminamos e hicimos autoestop en todos los sitios. Al tener un lugar en donde dormir y toda nuestra comida para toda la estancia, fuimos capaces de poder disfrutar de la Isla de Pascua durante una semana entera sin ningún otro gasto que el de los tickets de avión a mitad del precio normal que habitualmente se paga por el vuelo y de un buceo para apreciar las aguas circundantes, las cuales tienen la reputación de ser unas de las que cuentan con mayor visibilidad del mundo.

Pronto hemos descubierto que la Isla de Pascua (la isla considerada como la más aislada del mundo) está llena de áreas para explorar. Con numerosos sitios repletos de las icónicas e inspiradoras estatuas moai, cráteres volcánicos para escalar, abrupta línea costera que admirar y alguna playa de arena, es posible andar durante bastantes días en diferentes puntos aún cuando la isla cuenta con solo 25km de largo en su sección más distante.

Con nuestra aventura en la Isla de Pascua finalizada y habiendo cruzado ya medio Chile, ya estamos deseando llegar al exuberante y montañoso paisaje del sur chileno. Una extremadamente acogedora familia de la isla de Chiloé nos ha invitado a estar con ellos en Navidad. Las navidades siempre son uno de los momentos del año más difíciles estando fuera de casa lejos de nuestras familias, por ello somos afortunados de al menos poder celebrarlas junto con una familia de Chile. Os deseamos a todos unas maravillosas Navidades y un feliz Año Nuevo! Os enviamos nuestros cariños!

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