During the second half of our time in Brazil, we were fortunate to see not only one jaguar... but 11 different ones! Jaguars resting, jaguars hunting, jaguars swimming, a male trying to convince a female to mate, and even a mother leading us away from her two cubs. It wasn't only our luck that allowed us to see these animals, but also the bucolic jaguar haven of the Pantanal. Known as the best place in South America to see the huge cats, the approximately 200,000-square kilometer area is home to an estimated 1,000 to 5,000 jaguars; although the protected reserve is only a tiny fraction at 1,350 square kilometers and the jaguars remain endangered by poaching and other human activities. The Pantanal is also home to thriving populations of the jaguar's prey, including caimans and capybaras. Due in part to such abundant food, the jaguars in the Pantanal are much larger than those in the Amazon with males weighing an average of 95 kilos (and up to 140 kilos).
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| Photo from fellow boat mate |
Countless other animals and birds thrive in the Pantanal as well. Some of our favourites to see were giant anteaters, a few families of giant river otters, an ocelot while we were driving, marsh deer, caimans, capybaras, many groups of the endangered and stunningly blue hyacinth macaws, jaribu storks, roseate spoonbills, toucans, and many other species of birds.
| Hyacinth macaws |
| Giant river otters |
| Jaribu stork |
| Caiman |
To realize our dreams with the jaguars economically took some creativity. Normally, doing a full tour (including transportation, accommodation, food, and the boat trips to see wildlife) is prohibitively expensive. However, by piecing together each part of the experience ourselves, we were able to find a way.
For transportation, we rented a car from Varzea Grande to drive the 250 kilometers to Porto Jofre. A big part of the way is the famous non-asphalt Trans-Pantanal route with many wooden bridges. Renting a car allowed us to avoid pre-arranging an expensive tour and also to see many animals on the way, stopping whenever we wanted. For accommodation, we asked in person to negotiate the cheapest alternative once we arrived in Porto Jofre. We also had the backup plan of sleeping in the rental car if we didn't find something reasonable. Luckily, we found a more comfortable place to sleep in a cheap room in a old parked fishing boat. For food, we bought everything we needed beforehand when we rented the car and cooked our meals ourselves. Finally, for the boat service, we inquired with every tour operator in person to find one that offered good service and a fair price after bargaining.
| A bridge on the Trans-Pantanal |
We spent two mornings and two afternoons going up and down the river in a speedboat with a small group. During the two days we were in awe each time we spotted a jaguar. Sometimes we saw one for a few minutes and several times we watched one for 30-90 minutes. Most people see at least one jaguar if they go for a three-day tour. We were exceptionally fortunate during our two days to see so many jaguars in such a variety of different situations. Sometimes our dreams are so powerful that they become a reality; and sometimes the reality turns out even better than we dream. For us, the Pantanal was one of the best areas we've ever been to watch big wildlife.
| Dusk in the Pantanal |
| Scarlet-headed blackbird |
During the second half of our time in Brazil, we also visited the Afro-Brazilian cultural capital of Salvador da Bahia, Chapada Diamantina National Park where we walked several days, the modern capital of Brasilia, the cute colonial town of Goiás Velho, and Chapada Guimarães National Park. We have been amazed by both the diversity and the gigantic size of Brazil during our first small sample of the country.
| Salvador da Bahia |
| São Francisco Church in Salvador |
| Modern Cathedral in Brasilia |
We're now about to begin our time in the Peruvian and Colombian jungles, which we missed on our way south through both countries last year. Afterwards, we plan to cross back into Brazil as well to visit the Brazilian Amazon.
We hope that you are doing very well. Hugs from us to you!!
| Chapada Diamantina National Park |
| Chapada dos Guimarães National Park |
Spanish Version / Versión en Castellano
Avistando Jaguares en Brasil
Durante la segunda parte de nuestro recorrido en Brasil, hemos tenido la gran suerte no sólo de ver a un jaguar... Sino a 11 jaguares diferentes! Jaguares descansando, jaguares cazando, jaguares nadando, un macho tratando de convencer a una hembra para copular e incluso a una hembra alejándonos de sus dos cachorros. No solo ha sido nuestra suerte la que nos ha permitido ver a todos estos animales, sino también el bucólico paraíso que hemos visitado, el pantanal de mato grosso. La región está reconocida como el mejor sitio de toda Sudamérica para ver a estos enormes felinos. Los 200.000 kilómetros cuadrados que comprenden este ecosistema son el hogar de entre 1.000 y 4.000 jaguares, aunque el área protegida por desgracia es una pequeñísima fracción, tan solo 1.350 kilómetros cuadrados y los jaguares siguen en peligro por la caza furtiva y otras actividades humanas. El Pantanal es también el hogar de un sinfín de caimanes y capibaras, las principales presas del jaguar. Debido en parte a la abundancia de comida los jaguares del pantanal alcanzan tamaños y pesos mucho mayores que sus parientes amazónicos con machos que pesan un promedio de 95 kilos (y hasta 140 kilos).
Multitud de otros animales y aves pueblan y llenan de vida a su vez el Pantanal. Algunos de nuestros favoritos de ver han sido los increíbles osos hormigueros gigantes, las familias de nutrias gigantes, un ocelote mientras conducíamos, ciervos del pantanal, caimanes, capibaras, así como numerosos grupos de guacamayos Jacinto, que con sus brillantes tonalidades azules están en peligro de extinción. También disfrutamos avistando algunas otras aves, como los jaribus, las espátulas rosadas y tucanes, entre muchas otras.
Para poder alcanzar a realizar nuestro sueño de ver a los jaguares del Pantanal de una manera económica nos requirió mucha creatividad. Normalmente los tours completos que incluyen transporte privado, alojamientos en los lodges, comida, así como los tours en bote para ver fauna salvaje, son muy exclusivos y prohibitivamente caros. Finalmente haciendo un puzzle nosotros mismos fuimos capaces de encontrar el camino hacia la realización de nuestro sueño.
Para el transporte decidimos alquilar un coche económico que ni siquiera era tracción a las cuatro ruedas en la cuidad de Varzea Grande y conducir los 250 kilómetros hasta el asentamiento de Porto Joffre. Gran parte del camino es la famosa carretera sin asfaltar llamada transpantanal, repleta de numerosos y antiguos puentes de madera. El alquilar un coche nos permitió evitar por completo los exclusivos paquetes que la gente contrata con meses de antelación desde Norteamérica y Europa a precios astronómicos, así como nos permitió parar y ver animales durante el camino parando cuando lo deseábamos. Para dormir preguntamos en persona y negociamos la alternativa más económica una vez llegamos a Porto Joffre. De todas maneras pensábamos dormir en los asientos del coche de alquiler en caso de no encontrar algo razonable. Afortunadamente preguntando durante varias horas y regateando tuvimos la suerte de encontrar un confortable sitio en donde dormir en una habitación-camarote de un barco de pescadores antiguo fuera de funcionamiento. Para la comida, compramos previamente todo lo que necesitábamos para todos estos días en ls ciudad y cocinamos con nuestro fogoncillo todas las comidas. Y finalmente para el servicio de bote, preguntamos a cada una de las compañías en persona hasta dar con un hombre que nos ofreció un buen servicio por un precio muy razonable después de un regateo necesario.
Finalmente a pesar de habernos reservado el nuestro calendario cinco días enteros para intentar avistar un jaguar en Porto Jofre, nos bastaron dos días para quedar totalmente satisfechos, y poder ya entonces pasear relajadamente por la zona y deambular buscando en el coche animales por nuestra cuenta. Los dos primeros días estuvimos dos mañanas y dos tardes enteras subiendo y bajando el río y sus afluentes en una lancha rápida junto a un pequeño grupo de personas. Durante estos dos dias cada vez que avistábamos a un jaguar quedábamos ensimismados. Algunas veces el avistamiento era de unos pocos minutos y otras veces tuvimos la gran fortuna de poder observar a algún ejemplar durante entre 30-90 minutos. La mayoría de la gente ve al menos un jaguar si van durante tres dias enteros en las lanchas. Nosotros según nos comentaron estuvimos excepcionalmente afortunados al ver tal cantidad en tan solo dos dias y además durante tanto tiempo y en tan diversas situaciones. A veces los sueños son tan poderosos que se vuelven realidad. Para nosotros el Pantanal ha sido sin duda una de las áreas en donde más hemos disfrutado viendo fauna salvaje. La experiencia ha sido incluso mejor que nuestros propios sueños.
Durante esta segunda mitad de nuestro viaje por Brasil, también hemos visitado la popular ciudad de Salvador da Bahia, el parque Nacional de Chapada Diamantina en donde hemos caminado durante varios días, la moderna capital de Brasilia, la linda ciudad colonial de Goiás Velho y el parque nacional de Chapada Guimarães. Hemos quedado gratamente impresionados con la diversidad y el tamaño de este país durante nuestra primera visita a Brasil.
Ahora nos dirigiremos hacia las selvas de Perú y Colombia, las cuales nos habíamos dejado por visitar en nuestro camino hacia el sur cuando visitamos un año atrás ambos países. Después pensamos de nuevo cruzar hacia Brasil durante unos cuantos días más también para visitar la parte amazónica del país.
Esperamos que estéis todos muy bien también. Abrazos de nuestra parte!!
Durante esta segunda mitad de nuestro viaje por Brasil, también hemos visitado la popular ciudad de Salvador da Bahia, el parque Nacional de Chapada Diamantina en donde hemos caminado durante varios días, la moderna capital de Brasilia, la linda ciudad colonial de Goiás Velho y el parque nacional de Chapada Guimarães. Hemos quedado gratamente impresionados con la diversidad y el tamaño de este país durante nuestra primera visita a Brasil.
Ahora nos dirigiremos hacia las selvas de Perú y Colombia, las cuales nos habíamos dejado por visitar en nuestro camino hacia el sur cuando visitamos un año atrás ambos países. Después pensamos de nuevo cruzar hacia Brasil durante unos cuantos días más también para visitar la parte amazónica del país.
Esperamos que estéis todos muy bien también. Abrazos de nuestra parte!!

Una experiencia grandiosa!, gracias por compartirla y además poner fotos, un abrazo!
ReplyDeleteMuchas gracias Leandro por leerlo! Esperamos que todo está muy bien para ti. Abrazos de nosotros dos!
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