Sunday, April 2, 2017

Colombia and the story of our new home on wheels


Jungle clad mountains; diverse wildlife; bucolic colonial villages; engaging people; and varied delicacies in every region. These are a few of the reasons we dream to return to Colombia one day. Our month here seemed to disappear in an instant given all the intriguing areas to visit and the amiable way of life, especially in the countryside.

Barichara


The local hosts we stayed with in different parts of Colombia spoke positively of improving security around the country during the past ten years. Whereas in the past they felt unsafe travelling in many areas, today the general population feels much more free to explore their country. Additionally, with the recent agreement between the government and the Farc rebels, there is hope that the worst of the past years of armed conflict has reached a resolution. 

Zapatoca


Fully loaded

We certainly found Colombia, especially its countryside, to be peaceful, offering plenty of green areas and picturesque villages to discover. We also found friendly inhabitants in every region we went. Our favourite parts of the country were the mountainous areas, where the air was fresh and the perspective most captivating. 

Valle de Cocora


For quaint colonial villages, our favourites were Zapatoca, Barichara, Cabrera, Guane, Salento, and San Agustin. For natural areas and birdwatching, we wouldn't have wanted to miss the Cocora Valley, the Tatacoa Desert, or Purace National Park. And for cuisine we enjoyed Colombia's world class chocolate, coffee, arepas, arequipe, and incredibly diverse fruits. In one month we discovered at least half a dozen fruits we never knew existed!

Tatacoa Desert


San Agustin Ruins


After spending our last days here in Popayán and Ipiales, we will be en route to pick up our new home on wheels in Ecuador. We first met the van and its friendly owners—an adventurous couple from France—in Guatemala in a parking lot. After speaking with them that first time about their journey, we serrendipitously encountered the couple several more times—in a market in a village in Guatemala, while walking up a volcano in El Salvador, and again amidst a festival being held in a small colonial town in El Salvador. Each time we visited, we told them how much we'd love to find a vehicle for ourselves as well to be more independent. We joked about how maybe we could buy theirs when they finished their trip.

After keeping in touch over the past months, our jokes have become a reality and we will soon be on our way to pick up our new van from our friends before they fly back to France. We're hoping the van will solve many challenges we face each day, such as providing a place to sleep in more peaceful settings and affording us flexibility to go where we want without being limited by buses. Certainly the van will present its own challenges, but we expect to enjoy a greater level of freedom with our new home on wheels.

We hope next time we can write about our first adventures with our new four-wheeled companion in Ecuador. Hugs and greetings from the middle of the earth! 

Cartagena

Tayrona National Park



Spanish Version / Versión en Castellano

Colombia y Nuestra nueva casa sobre ruedas

Montañas cubiertas de selva; mucha diversidad de vida salvaje; bucólicos pueblitos coloniales; gente encantadora y diferentes exquisiteces en cada región. Estas son algunas de las razones por las que antes de irnos ya soñamos con volver de nuevo a Colombia en el futuro. Nuestro mes aquí ha desaparecido en un instante, debido en parte a las áreas tan interesantes que hemos visitado y al tranquilo modo de vida de las zonas de campo o de la cordillera.

Los anfitriones locales con los que hemos estado en las diferentes partes de Colombia nos han hablado muy favorablemente de cómo se ha incrementado la seguridad a lo largo de los diez últimos años. En el pasado ellos se sentían inseguros al viajar por muchos lugares, mientras que hoy en día la gente en general se siente mucho más confiada en explorar libremente su propio país. Además, con el reciente acuerdo entre el gobierno y los rebeldes de las FARC, hay una esperanza general de que los peores años del eterno conflicto armado hayan llegado al fin a una resolución.

Hemos encontrado a Colombia, especialmente en las zonas rurales, como un lugar tranquilo, que ofrece infinidad de áreas verdes en donde caminar y multitud de pintorescos pueblitos por descubrir. Hemos encontrado a sus habitantes realmente encantadores y serviciales en cada una de las regiones que hemos visitado. Nuestras partes favoritas del país han sido especialmente las regiones montañosas en donde uno podía disfrutar del aire fresco y de unas vistas espectaculares.

En cuanto a pueblos coloniales nos quedaríamos con algunos como Zapatoca, Barichara, San Agustín, Salento, Cabrera o Guane. Así como en cuanto a áreas naturales en donde observar aves elegiríamos al valle del Cocora o al parque nacional de Purace, así como el desierto del Tatacoa. En cuanto a la comida hemos podido apreciar el exquisito chocolate o café colombiano, sus arepas, el arequipe y sus increíbles frutas. En un mes aquí hemos descubierto al menos seis nuevas frutas que ni siquiera sabíamos que existían.

Después de nuestros últimos días aquí en Popayán e Ipiales, nos dirigiremos hacia Ecuador, en donde tenemos planeado adquirir nuestra nueva casa sobre ruedas. Conocimos por primera vez a la furgoneta y a sus simpáticos dueños en Guatemala. Ellos son una pareja de aventureros franceses. Después de hablar por primera vez con ellos acerca de su aventura, fortuitamente nos hemos encontrado con ellos en algunas otras ocasiones. En un mercado de un pueblito de Guatemala, mientras escalábamos un volcán en El Salvador, y en medio de un festival de una pequeña ciudad colonial de una zona rural del salvador. Cada vez que nos encontrábamos, les confesábamos que nos gustaría encontrar a nosotros también nuestro propio medio de transporte para ser un poco más independientes. Y en alguna ocasión incluso bromeamos con ellos en que cuando acabasen su viaje tal vez podríamos comprarles nosotros la furgoneta.

Durante los últimos meses seguimos en contacto con ellos vía mail y finalmente nuestras bromas se han cumplido. De hecho en unas semanas nos encontraremos con nuestros amigos en Ecuador para adquirir la furgoneta antes de que ellos vuelen de regreso hasta Francia. Esperamos que la nueva furgoneta resuelva nuestros numerosos desafíos diarios por encontrar un lugar barato en donde dormir, así como las innumerables horas de espera en terminales y buses de un lugar a otro. Esperamos así gozar de una mayor independencia y poder visitar sitios más remotos que ahora se nos hacían difíciles de llegar en autobuses. Evidentemente con la furgoneta tendremos otros nuevos desafíos, pero esperamos que nuestro nivel de independencia mejore considerablemente y que el cambio sea a positivo.

Esperamos que la próxima vez que escribamos acerca de nuestra aventura lo podamos hacer ya desde nuestro nuevo hogar sobre ruedas en Ecuador. Abrazos y recuerdos desde cerca de la línea ecuatorial!

Wednesday, March 8, 2017

Last Stop: Panamá



Well, the last stop for Central America that is...

We're finishing our last days here in the country in Panama City before crossing to the next continent, where we'll begin our South American journeys in Colombia.


Panama City



We've found Panama's often elevated green areas refreshing reprieves from the hotter lowlands and also less touristic than Costa Rica. We've also enjoyed staying with people here, both locals and expats, and learning about the country from personal perspectives, which are always enlightening.





Panama has several areas reserved for wildlife and we particularly liked the cloudforest region around Boquete, Altos de Campana National Park, and the Pipeline Trail in Soberenia National Park for watching wildlife. We've spotted countless new bird species for us and were lucky enough to find and watch an anteater, a mother sloth with her baby, and Geoffrey's tamarin monkeys (a species unique to Panama and Colombia).



In general, we've found Costa Rica and Panama to be more internationalized than the more northern Central American countries, especially Guatemala. In Guatemala, it seemed every street echoed with the sound of fresh tortillas being hand-patted and every town revolved around its outdoor market. Whereas, in Costa Rica and Panama, outdoor markets are nearly extinct, having been replaced by cosmopolitan supermarkets and shopping centers. However, every country has its charm. For us, Guatemala takes our final vote for the most culturally colourful among the countries from Belize to Panama; while Costa Rica and Panama offer many natural reserves to watch vibrant wildlife.

We're grateful for the opportunity we've had to become aquainted with Central America over these past months. Though some parts of the cities present tension and some of the countries are costly, overall we found Central America to be a colourful part of the world with each country offering its own unique opportunities to explore and learn. 

We're looking forward to setting out into South America soon. With a land area of about 35 times the size of Central America we're expecting it to take quite a bit longer to explore. First stop: Colombia.

Saludos y abrazos!!




Spanish Version / Versión en Castellano


La última parada: Panamá


Bien, esta es nuestra última parada en America Central...

Aquí, en la ciudad de Panamá es donde estamos apurando nuestros últimos días en el país antes de cruzar a un nuevo continente, en Colombia será donde empezaremos nuestra jornada por el continente sudamericano.

Hemos encontrado refrescantes las tierras altas panameñas a diferencia de las tórridas llanuras centrales, además de ser un país mucho menos turístico que su vecino Costa Rica. Hemos disfrutado estando en algunas ocasiones con varias personas también en sus hogares, con algunos locales, así como con algunos residentes extranjeros en el país, aprendiendo con sus experiencias y puntos de vista cosas acerca del país, lo cual siempre resulta interesante.

Panama tiene algunas áreas reservadas especialmente para la fauna salvaje. Nosotros particularmente hemos disfrutado mucho de las zonas de bosque nebuloso cercanas a la zona de Boquete, así como del Parque Nacional de Altos de Campana y del Sendero del Oleoducto en el Parque Nacional Soberanía en donde hemos podido avistar a numerosa fauna. Hemos encontrado a numerosas nuevas especies de aves que nunca antes habíamos visto, así como también avistamos a un oso hormiguero, a una hembra de perezoso con su cría y a unos monos llamados Geoffrey's tamarin (una especie única de Panama y Colombia).

En general hemos encontrado a Costa Rica y Panama mucho más internacionales que el resto de países centroamericanos, especialmente que Guatemala por poner como ejemplo. En donde cada calle vibraba con el sonido de las mujeres haciendo tortillas a todas horas con el palmar de sus manos y en donde el centro de cada población tenía su mercado abierto. Tanto en Costa Rica como en Panama, los vibrantes y llenos de vida mercados tradicionales al exterior se han prácticamente extinguido, siendo reemplazados por los cosmopolitas supermercados y centros comerciales. Sin embargo, cada país tiene su encanto. Para nosotros personalmente elegiríamos finalmente a Guatemala como el país culturalmente más interesante, por sus colores y por todas sus peculiaridades, desde donde empezó nuestra aventura en Belice hasta aquí en Panama. Mientras que a decir verdad es cierto que Costa Rica y Panama son buenos lugares para observar a la fauna salvaje centroamericana.

Nos sentimos muy afortunados de haber tenido la oportunidad de conocer de primera mano durante todos estos últimos meses estos países centroamericanos. A pesar de que algunas ciudades presentaban bastante tensión y de que algunos países eran bastante caros, en general hemos encontrado a Centro América como una parte del mundo muy colorida, ofreciéndonos sus propias oportunidades para explorar y aprender.

Estamos esperando nuestra inminente llegada a Sudamerica. Con un tamaño de 35 veces el tamaño de América Central, creemos que nos va a llevar algo más de tiempo poder explorarla. Primera parada: Colombia.

Saludos y abrazos!!

Monday, February 13, 2017

Costa Rica Smiles


Sloths, toucans, quetzals, iguanas, monkeys, and more. The memories we're sure to keep from Costa Rica will be our encounters with happy animals and happy local hosts.


Even though Costa Rica occupies a small area on the world map, we found its landscapes to be remarkably diverse, many home to thriving communities of animals and people. From dry, flat scrub to hilly, dripping cloud forest to palm-lined beaches to thick jungle, we were happy to check out all of these ecosystems. While we enjoyed visiting a few of Costa Rica's many national parks—Tenorio, Monteverde, and Manuel Antonio—to see animals and examples of well preserved landscapes, we also found them costly and crowded. It often turned out to be even more rewarding to find areas of countryside to walk peacefully, keeping our eyes open for wildlife. Doing so in the regions close to the national parks, we were able to spot and watch countless interesting animals, many of them for the first time in our lives.






We'll never forget coming across a male quetzal in the cloud forest and studying with our binoculars its brilliant green and red colours, its tufted head, and unbelievably long tail feathers. Nor will we be able to forget the slow, calculating movements of a sloth that Carlos spotted coming down a tree trunk. Given the sloth's notoriously sedentary lifestyle (only coming down from a tree once a week or so to defecate), coming across an active sloth was especially remarkable. We watched the animal from only a few meters away for 30 minutes or so, enamoured by its methodical motions and its seemingly smiling expression. When it was about two meters from the ground, it seemed to sense our presence so we left it alone to do its business in peace.

Resplendent Quetzal (picture from Internet)


We were also especially impressed by the area around Corcovado National Park, one of the most biodiverse parts of the planet. Although entering the park was prohibitively expensive for us, we spent four full days exploring free trails nearby. Luckily animals don't regard park boundaries so we were able to watch countless animals, including hundreds of scarlet macaws, toucans, three types of monkeys, several coati, a crocodile, turtles, green and black poison darts frogs, giant kingfishers, and many more unique species.


We're glad we visited a few of the national parks, but in the end, the surrounding areas were less crowded with people, just as populated with wildlife, and much more affordable.

We are also especially grateful to all the happy people we've had the pleasure to visit in Costa Rica, who made it possible for us to stay five weeks in the country. Through friends of friends, Couchsurfing, and Servas, we visited many welcoming people around Costa Rica, some local families and others newer residents, and enjoyed learning about their areas, trying local dishes, and staying with them in their homes off the beaten track.


Our new friends Gary and Donna Marie (and their friendly cockatoo Pokey) graciously hosted us for four days in their gorgeous home in the Nicoya Peninsula, showing us around several corners. They were so generous in every way and surprised us beyond belief when they treated us to a ride each in an autogyro giving us an aerial perspective of the peninsula and a view of many animals from above, including crocodiles, sea turtles, and a manta ray.



While we've liked many things about every country in Central America so far, our vote for the most culturally colourful country would go to Guatemala, while Costa Rica would probably take our vote for most opportunities to watch wild animals. Every country has its positives and negatives and we still have one Central American country left to explore. We're looking forward to discovering more about Panamá next.

Hugs, Salut, and Light!





Spanish Version / Versión en castellano...


Perezosos, tucanes, quetzales, iguanas, monos y muchos más. Los recuerdos que tendremos de Costa Rica vendrán dados por nuestros encuentros con animales salvajes junto con los agradables anfitriones que hemos conocido.

A pesar de que Costa Rica ocupa una pequeña área en el mapa del mundo, hemos encontrado paisajes de remarcable diversidad, dando lugar al hogar de variopintos grupos de animales y personas. Desde lugares secos y planos, hasta los húmedos y abruptos bosques nebulosos, así como las playas repletas de palmeras, a la densa selva. Hemos disfrutado mucho explorando todos esos ecosistemas diferentes. Mientras que hemos podido disfrutar visitando algunos de los parques nacionales, como Tenorio, Monteverde o Manuel Antonio, viendo animales y saboreando como ejemplo algunos bien conservados paisajes, también hemos encontrado que algunos de ellos eran muy concurridos y llenos de visitantes. Por ello otras veces hemos preferido simplemente encontrar áreas más tranquilas y menos populares en donde caminar en paz y con los ojos bien abiertos para detectar la abundante fauna salvaje del país. Aplicando este sistema, cerca de algunos parques nacionales hemos tenido la suerte de avistar innumerables animales interesantes, muchos de los cuales nunca antes en nuestras vidas habíamos visto.

Nunca olvidaremos nuestro encuentro con un quetzal macho en el bosque nebuloso donde estudiamos con detalle con nuestros prismáticos sus brillantes colores rojos y verdes, su peculiar cabeza, así como sus increíblemente largas plumas en la cola. Tampoco olvidaremos nunca los lentos y calculados movimientos del perezoso que Carlos avistó descendiendo por un tronco. A pesar de la vida sedentaria que llevan estos animales (solo descienden de los árboles una vez a la semana para cambiar de árbol y para defecar), tuvimos la suerte de cruzar nuestro camino con un perezoso activo, pudiendo observar al animal durante más de treinta minutos desde escasos metros de distancia, apreciando sus movimientos metódicos y su peculiar expresión en su rostro sonriente. Cuando llegó a dos metros del suelo, se percató de nuestra presencia, así que decidimos al fin dejarlo a solas para que pudiera finalizar sus tareas íntimas.

Nos impresionó especialmente él área de los alrededores del parque nacional de corcovado, una de las zonas que cuenta con una de las biodiversidades más altas de animales y plantas del planeta. A pesar de que la entrada al parque era para nosotros prohibitivamente cara, decidimos pasar cuatro días enteros explorando los alrededores andando en numerosos caminos gratuitos. Afortunadamente los animales no atienden a fronteras o reglas, así que pudimos observar innumerables animales, cientos de guacamayos rojos, tucanes, tres especies de monos diferentes, varios coatíes, cocodrilos, tortugas, las famosas mortíferas ranitas dardo verdes y negras, gigantes martines pescadores y muchas más especies únicas de animales.

Estamos contentos de haber visitado algunos pocos parques nacionales, pero al final las áreas de los alrededores, mucho menos repletas de gente han resultado ser mucho mejores, tanto para nuestros bolsillos como para ver más animales salvajes.

Estamos muy contentos y agradecidos a todos nuestros anfitriones, que han hecho posible que hayamos podido estar cinco semanas en el país. A través de amigos de amigos, de Couchsurfing y Servas, hemos encontrado gente maravillosa por todo el país. Familias locales y otras de expatriados, con todos ellos hemos aprendido mucho acerca de las diferentes regiones, de la comida local, así como teniendo la oportunidad de poder estar en sus hogares fuera de los lugares típicos por los turistas.

Nuestros nuevos amigos Gary y Donna Marie (y su amigable cacatúa Pokey) nos hospedaron durante cuatro días en su preciosa casa en la península de Nicoya, enseñándonos los diferentes rincones del lugar. Fueron muy generosos con nosotros, invitándonos a comer y cenar, e incluso a vivir una increíble experiencia volando a bordo de un auto-gyro con el que pudimos obtener una visión aérea espectacular de la zona viendo desde el aire todo el perfil geográfico, así como avistando desde el cielo cocodrilos, tortugas marinas e incluso una raya manta.

A pesar de que nos han gustado muchas cosas de cada uno de los países que hemos visitado en América central, nuestro voto hacia el país más interesante culturalmente y colorido se decantaría hacia Guatemala, mientras que Costa Rica sería el país en donde uno tiene más posibilidades de avistar fauna salvaje con facilidad. Cada país tiene cosas positivas y negativas. y todavía tenemos delante en América central un nuevo país por explorar, estamos contentos y ansiosos por ver que nos depara el siguiente país, Panamá.

Abrazos, Salut and Light!



Tuesday, January 17, 2017

Starting the New Year in Nicaragua

 
Oftentimes we come across books that connect a few dots of comprehension about the world around us. Every once in a while we encounter a book that connects enough dots to form a completely new image of understanding. One such book for us during this trip has been Guns, Germs, and Steel, which seeks to answer questions about the course of human civilization around the world, including why some countries became colonizers and others colonies. For us, it has been one of the most comprehensive, eye-opening, and interesting attempts to explain why life is so different on every continent and island in the world today. Jared Diamond's explanations about how the environment shapes civilizations have given us new lenses to help us understand the world we're travelling through as we continue our journey southwards through one of the youngest and most colonized parts of the world, the Americas.

We've been fortunate to start our new year in Nicaragua, where we received a warm welcome during our first days in the country in Esteli. Our gracious host, Susy, gave us directions during the days we stayed with her to explore two nearby natural areas—the damp cloud forest region of Reserva Natural Miraflor and the more dry, but equally scenic area of Reserva Cerro Tisey. We then spent New Year's Eve with her and her neighbours enjoying local foods and interesting conversations as we waited for 2017 to arrive. Susy's perspectives were particularly enlightening given her position as director of a local nonprofit for women in rural areas and her past experience as a political leader during the revolution in Nicaragua.


 
From Esteli, we rode through scenic hillsides famous for their coffee and cacao production en route to the colonial cities of León and Granada and the smaller town of Catarina, which overlooks a peaceful lagoon. While in central Nicaragua, we also visited the active volcano of Masaya, one of the few in the world where it's possible to watch and listen to red magma flowing like a river inside the volcano.

Coffee
León

 
 
Granada
 

While in general we've found the cities of Nicaragua to be more relaxed than some in El Salvador and Honduras, we still felt tension in some streets and learned of violent night life in areas, mostly appearing to be the sad ravages of drugs and alcohol. Fortunately for us, the night time is when we like to sleep.

After exploring Nicaragua's colonial cities, we headed to one of the most tranquil areas of the country for us, the island of Ometepe. The island, situated in gigantic Lake Nicaragua and punctuated by two huge volcanoes, is a unique combination of geology and ecosystems. The surrounding lake is home to rare freshwater sharks and the two volcanoes, one dormant and the other active, provide homes to different animals given the dormant volcano's cloud forest ecosystem and the drier, warmer environment of the active volcano. After the more chaotic cities, Ometepe gave us a much needed reprieve and the chance to climb up both volcanoes. Although the routes were slippery and the mud knee-deep in places on the wetter volcano, we relished the unique plant life and the chance to watch howler monkeys and be active in the fresh air again. 

Howler monkey
 

We ended our days in Nicaragua in the peaceful coastal town of El Ostional, watching birds and contemplating the similarities and differences between the colonized countries of the Americas we've been introduced to. We're now starting our journey through Costa Rica.

Wishing you health, love, and happiness in your new year!

 







Spanish Version / Versión en castellano...

Frecuentemente nuestros caminos se cruzan con algún libro que nos aporta algún conocimiento acerca del mundo que nos rodea. Y algunas veces encontramos algún libro concreto que realmente nos aporta una nueva visión acerca de alguna materia. Uno de esos libros ha sido para nosotros Guns, Germs, and Steel, el cual da respuesta a muchas preguntas acerca del transcurso de las civilizaciones en las diferentes partes del mundo, incluyendo el porque hubo países que se convirtieron en colonizadores y otros en colonizados. Para nosotros ha sido un libro cargado de compresión para lograr entender en cierta manera el porque la vida es tan diferente en cada continente o isla en nuestro mundo actual. Jared Diamond trata de explicar con detalle cómo el ambiente ha dejado una gran impronta en cada región a través de las diferentes civilizaciones. Ha sido un libro útil para nosotros al encontrarnos viajando dirección al sur, a través de una de las partes de mundo más jóvenes y a la vez más colonizadas, las conocidas Américas.

Hemos tenido la suerte de empezar el nuevo año en Nicaragua, donde fuimos recibidos con una cálida bienvenida durante nuestros primeros días en el país en la ciudad de Esteli. Nuestra anfitriona, Susy, nos facilitó algunas indicaciones durante los días que estuvimos allí, para poder explorar dos áreas naturales cercanas-- el bosque nebuloso de la Reserva Natural Miraflor y algo ya más seco, pero igualmente bonito el bosque de la Reserva Cerro Tisey. Pasamos la noche de fin de año junto a ella y a sus vecinas, disfrutando de comida local e interesantes conversaciones a la vez que esperamos la llegada del año 2017. La visión de Susy era interesante al ser la directora de una organización no gubernamental local que trabaja con las mujeres de las áreas rurales y debido a su pasado como líder político durante la revolución en Nicaragua.

Desde Esteli, fuimos dirigiéndonos a través de escénicas y ondulantes colinas repletas de plantaciones de café y cacao hacia las ciudades coloniales de Leon y Granada y el pequeño pueblo de Catarina, el cual estaba orientado a una preciosa laguna. En la parte central de Nicaragua visitamos al activo volcán de Masaya, uno de los pocos lugares del mundo en donde uno pueda ver y escuchar el magma rojizo fluyendo como un río de lava dentro del volcán. 

En general encontramos que la situación en las ciudades de Nicaragua era mucho más relajada que en El Salvador o Honduras, aún así no se puede obviar que todavía vimos muchos casos en las calles de personas de todas las edades totalmente destruidas por noches de excesos de drogas y alcohol. Las calles no estaban libres de violencia sin duda. Por suerte para nosotros durante la noche preferimos irnos a dormir.

Después de visitar las ciudades coloniales de Nicaragua, nos dirigimos hacia el area más tranquila del país para nosotros, la isla de Ometepe. Ometepe, situada en medio del gigante lago de Nicaragua está adornada por dos enormes volcanes, formando una combinación geológica y de ecosistemas única. El lago circundante es el hogar de los extraños tiburones de agua dulce y de los dos volcanes, uno dormido y el otro más activo, proveyendo de hogar a diferentes tipos de animales. Uno con su bosque nebuloso húmedo y el otro con sus bosques más secos y cálidos. Después de visitar algunas ciudades en donde todo es más caótico, Ometepe nos ha dado tranquilidad y la posibilidad de escalar ambos volcanes. A pesar de que la ruta fuera resbaladiza y llena de barro en muchos lugares, pudimos avistar plantas únicas y tuvimos la ocasión de observar a varios grupos de loros y de monos aulladores y poder caminar de nuevo en la montaña rodeados de aire fresco.

Ahora estamos finalizando nuestros últimos días en Nicaragua en la tranquila zona del Ostional en la costa del país, donde hemos ido pudiendo contemplar las similitudes y las diferencias entre los diferentes países de América central que hemos ido recorriendo, preparándonos para en breve cruzar el siguiente país, Costa Rica.

Deseamos a todos salud, amor y felicidad en este nuevo año.

Tuesday, December 27, 2016

Central Central America



After travelling through Belize and Guatemala, and before heading to Nicaragua, Costa Rica, and Panama, we've spent the past three weeks getting to know El Salvador and Honduras, arguably the two most controversial countries in Central America. Both countries typically rank within the top five nations in the world for highest number of homicides. The majority of the murders in these countries are gang-related and don't normally involve tourists. Nevertheless, tourists are much more scarce in El Salvador and Honduras given their reputations. We often sensed tension, especially in larger cities; however, even more we enjoyed and learned many things in both countries.

In one big city in El Salvador, we witnessed how the life in the streets took on a completely different ambiance as dusk began to fall. During the day, the streets were brimming with people bustling cheerfully among shops, the market, and the central park; but, as soon as the sun began to set all the shopkeepers slid down their metal doors and everyone returned briskly to their homes before the more problematic life of the night would begin. By dark, the streets were deserted and we were in our guesthouse.

Our experience was quite different in smaller towns, although the presence of police and military with large firearms remained common. In one small town, we had an enlightening conversation with a young policeman who accompanied us to a waterfall deemed unsafe to visit alone. He shared with us many of the challenges facing young law enforcers. We left him feeling grateful for his candid sharing, but also sobered and moved by the harsh realities.

In both countries, despite the tension in some areas, we enjoyed visiting with the local people immensely and found them to be some of the friendliest we've encountered in our journeys. We were fortunate to stumble upon several festivals in El Salvador as we moved from town to town, first the festival of The Virgin of the Immaculate Conception in Conceptión de Ataco, then the Food Fair in Juayua, and finally the Day of the Virgin of Guadalupe in Suchichoto. During the festivals in Ataco and Suchichoto, much of the village formed a procession to carry the celebrated patron saint on a dais to the main church, accompanied by guitar players, and boys lighting small noisy fireworks taking up the rear. Afterwards, fairs in the streets ensued with endless music and special foods.





We also enjoyed the cuisine of El Salvador and Honduras, especially pupusas (grilled cornflour pancakes stuffed with beans, cheese, chicken, pork, or vegetables and served with tomato salsa and fermented cabbage), caldo de pata (soup made with the foot of a cow), alguashte (ground pumpkin seeds), baleadas (flour tortillas with various fillings), and sopa de mondongo (tripe soup with coconut milk, yuca, and vegetables).

As in every country, we also appreciated the natural areas. One day in El Salvador we climbed Santa Ana Volcano and were rewarded with a clear view from the top of the otherwise flat surrounding landscape as well as the steaming turquoise lake in the center of the volcano. During our days in El Salvador, we were also fortunate to spot the national bird several times, the unique Torogoz (or Turqoise-browed motmot), with its brilliant blue and gold colouring and distinctive tail.









Torogoz (picture from Internet)

Unfortunately, in Honduras we had to abandon our plans to hike in one national park as Julie's leg became inflamed to the point of being unable to walk. Both of us received bites from mosquitos or ticks (probably in the jungles of Belize) that inserted botfly eggs into our skin. A few weeks later, we started to feel electric pain in the sites as the larvae hatched and started living happily in their unknowing hosts. Once we discovered the culprits, we were able to extract most of them with tweezers, but two remaining side-by-side in Julie's ankle caused complications. A few days of antibiotics and various medical treatments helped.

Given risk of infection, Julie was forced to sit out diving on Utila, an island off the northern coast of Honduras. Carlos was able to explore the waters for both of us and spotted many interesting creatures like sea turtles, spotted eagle rays, eels, and trumpet fish. Both of us enjoyed exploring the island on foot a little as well.


On the positive side, our bites are now mostly healed and we've enjoyed many things in Honduras, including exploring the well-preserved Mayan Ruins of Copan, watching scarlet macaws, the country's national bird, and staying with several lovely hosts (through Servas and Couchsurfing) in Copan Ruins, La Ceiba, and a small village called Agua Azul Sierra near Yojoa Lake. We were fortunate to stay with a local family in Agua Azul for Christmas and enjoyed walking around the lush area and learning about life there.









We're now headed for Nicaragua and plan to spend New Year's Eve in a small city with a local host. We hope you had a lovely Christmas and wish you a Happy New Year! Love from Central Central America.





Spanish Version / Version en Castellano


En el medio de América Central

Después de viajar a través de Belice y Guatemala, y antes de dirigirnos hacia Nicaragua, Costa Rica y Panamá, hemos pasado las tres ultimas semanas conociendo El Salvador y Honduras, probablemente dos de los países más polémicos de América central. Ambos países poseen unas de las más elevadas tasas de homicidios del mundo. La mayoría de los asesinatos en estos países se producen entre las diferentes bandas y normalmente no suelen verse implicados los turistas. Aun así evidentemente hay pocos turistas en estos países debido a esta nefasta reputación.

Algunas veces hemos sentido la tensión, especialmente en las ciudades grandes, a pesar de ello hemos disfrutado y aprendido muchas cosas en ambos países. En una gran ciudad en El Salvador, presenciamos como las calles cambian complemente al anochecer. Durante el día la gente entra y sale de las tiendas, los mercados, la plaza central, pero en cuanto el sol empieza a desaparecer, los dueños de las tiendas cierran sus puertas metálicas y todo el mundo se dirige rápidamente hacia sus casas, antes de que la problemática vida nocturna empiece. Por la noche, las calles estaban desérticas y nosotros estábamos refugiados en la habitación de nuestro hostal.

Nuestra experiencia fue bastante diferente en las poblaciones más pequeñas, a pesar de la presencia habitual por cualquier lado de policía y militares, así como guardas de seguridad privados cargados con grandes armas. En un pueblo tuvimos una increíble conversación con un joven policía que nos acompañó y escoltó con gusto y sin cobrarnos nada hasta una cascada cercana, debido a que nos comentaron que era inseguro ir solos. El nos confesó la cantidad de dificultades a las que tienen que enfrentarse los jóvenes policías. Al rato, cuando nos despedimos de él, nos sentimos afortunados por haber podido escuchar su increíble testimonio, pero a su vez conmovidos y apenados por la dura realidad.

En los dos países, a pesar de la tensión en algunas áreas, hemos disfrutado charlando con la gente local y hemos encontrado mucha gente muy simpática. En El Salvador tuvimos la suerte de estar presentes en varios festivales de manera totalmente casual al ir dirigiéndonos de unos pueblos a otros, primero presenciamos la procesión de la virgen de la inmaculada Concepción en Concepción de Ataco, luego la feria de comida en Juayua y finalmente el día de la virgen de Guadalupe en el pueblo de Suchitoto. Durante los festivales de Ataco y Suchitoto, la mayor parte del pueblo formaba parte de la procesión llevando a las santas patronas hacia las respectivas iglesias, siendo acompañadas por guitarristas y numerosos fuegos artificiales. Así como las ferias estuvieron repletas de comidas especiales y una amenizante música de fondo.

También disfrutamos de la comida típica salvadoreña y hondureña especialmente de las pupusas, el caldo de pata, baleadas, sopa de mondongo y del alguashte.

Como en cada país, hemos disfrutado de algunas áreas naturales. Un día en El Salvador subimos al volcán de Santa Ana y nos vimos gratificados con una panorámica única desde la cumbre, así como con el lago azul turquesa en el centro del volcán.

Durante nuestros días en El Salvador, pudimos avistar en varias ocasiones al ave nacional, al único Torogoz (una especie de motmot), con brillantes colores azulados y dorados y su distintiva cola.

Desafortunadamente, en Honduras tuvimos que abandonar nuestros planes de andar en uno de los parques nacionales debido a que la pierna de Julie estaba tan inflamada que no era capaz ni tan siquiera de andar. Ambos recibimos muchas picadas de mosquitos y garrapatas en las selvas de Belice, y parece ser que en una de las ocasiones entraron en nuestra piel huevos del insecto Rezno, el llamado gusano barrenador del ganado. Unas semanas más tarde, empezamos a sentir un dolor eléctrico en algunos lugares provenientes de la eclosionaron de las larvas que habían decidió colonizarnos y vivir felizmente en nosotros como huéspedes. Una vez que descubrimos a los culpables de nuestros males, fuimos capaces de extraer a los gusanos poco a poco con la ayuda de una pinzas, pero hubo dos de ellos en un tobillo de Julie que no fuimos capaces de sacar, y ellos fueron los causantes de muchas complicaciones secundarias. Con el paso de los días, dos visitas a diferentes hospitales y bastante días de antibióticos y pastillas para matar a los gusanos, el tema ha ido poco a poco mejorando.

Por el riesgo de infección en las heridas, Julie se vio forzada a anular el buceo previsto en la isla de Utila, en la costa norte de Honduras. Carlos pudo sin embargo explorar un poco por ambos el lecho marino en donde avistó varias tortugas carey, morenas, rayas y peces trompeta. Ambos sin embargo pudimos disfrutar de algunos paseos a pie por la isla.

Mirando las cosas por el lado positivo, las picaduras ya están casi curadas y hemos podido disfrutar de muchas cosas en Honduras, incluyendo la visita de las bien preservadas ruinas mayas de copan, en donde observamos al ave nacional, el guacamayo rojo. Así como hemos podido disfrutar de adorables anfitriones locales que nos han albergado en sus casas a través de Servas y Couchsurfing en Copan ruinas, La Ceiba y en una pequeña aldea llamada Agua Azul Sierra cerca del lago Yojoa. En donde hemos podido pasar las fiestas navideñas con una familia hondureña caminando por los alrededores y aprendiendo muchas cosas de la cultura y tradiciones locales.

Ahora en breve nos vamos a dirigir hacia Nicaragua en donde pensamos pasar el fin de año en una pequeña ciudad junto con una familia local. Esperamos que hayáis tenido unas felices fiestas navideñas y que disfrutéis de una buena entrada de año nuevo! Abrazos a todos desde el centro de Centro América.