Tuesday, June 26, 2018

Spotting Jaguars in Brazil


During the second half of our time in Brazil, we were fortunate to see not only one jaguar... but 11 different ones! Jaguars resting, jaguars hunting, jaguars swimming, a male trying to convince a female to mate, and even a mother leading us away from her two cubs. It wasn't only our luck that allowed us to see these animals, but also the bucolic jaguar haven of the Pantanal. Known as the best place in South America to see the huge cats, the approximately 200,000-square kilometer area is home to an estimated 1,000 to 5,000 jaguars; although the protected reserve is only a tiny fraction at 1,350 square kilometers and the jaguars remain endangered by poaching and other human activities. The Pantanal is also home to thriving populations of the jaguar's prey, including caimans and capybaras. Due in part to such abundant food, the jaguars in the Pantanal are much larger than those in the Amazon with males weighing an average of 95 kilos (and up to 140 kilos).

Photo from fellow boat mate




Countless other animals and birds thrive in the Pantanal as well. Some of our favourites to see were giant anteaters, a few families of giant river otters, an ocelot while we were driving, marsh deer, caimans, capybaras, many groups of the endangered and stunningly blue hyacinth macaws, jaribu storks, roseate spoonbills, toucans, and many other species of birds.

Hyacinth macaws

Giant river otters

Jaribu stork

Caiman

To realize our dreams with the jaguars economically took some creativity. Normally, doing a full tour (including transportation, accommodation, food, and the boat trips to see wildlife) is prohibitively expensive. However, by piecing together each part of the experience ourselves, we were able to find a way.

For transportation, we rented a car from Varzea Grande to drive the 250 kilometers to Porto Jofre. A big part of the way is the famous non-asphalt Trans-Pantanal route with many wooden bridges. Renting a car allowed us to avoid pre-arranging an expensive tour and also to see many animals on the way, stopping whenever we wanted. For accommodation, we asked in person to negotiate the cheapest alternative once we arrived in Porto Jofre. We also had the backup plan of sleeping in the rental car if we didn't find something reasonable. Luckily, we found a more comfortable place to sleep in a cheap room in a old parked fishing boat. For food, we bought everything we needed beforehand when we rented the car and cooked our meals ourselves. Finally, for the boat service, we inquired with every tour operator in person to find one that offered good service and a fair price after bargaining. 

A bridge on the Trans-Pantanal

We spent two mornings and two afternoons going up and down the river in a speedboat with a small group. During the two days we were in awe each time we spotted a jaguar. Sometimes we saw one for a few minutes and several times we watched one for 30-90 minutes. Most people see at least one jaguar if they go for a three-day tour. We were exceptionally fortunate during our two days to see so many jaguars in such a variety of different situations. Sometimes our dreams are so powerful that they become a reality; and sometimes the reality turns out even better than we dream. For us, the Pantanal was one of the best areas we've ever been to watch big wildlife.

Dusk in the Pantanal

Scarlet-headed blackbird

During the second half of our time in Brazil, we also visited the Afro-Brazilian cultural capital of Salvador da Bahia, Chapada Diamantina National Park where we walked several days, the modern capital of Brasilia, the cute colonial town of Goiás Velho, and Chapada Guimarães National Park. We have been amazed by both the diversity and the gigantic size of Brazil during our first small sample of the country. 

Salvador da Bahia



São Francisco Church in Salvador

Modern Cathedral in Brasilia

We're now about to begin our time in the Peruvian and Colombian jungles, which we missed on our way south through both countries last year. Afterwards, we plan to cross back into Brazil as well to visit the Brazilian Amazon.

We hope that you are doing very well. Hugs from us to you!!

Chapada Diamantina National Park



Chapada dos Guimarães National Park



Spanish Version / Versión en Castellano


Avistando Jaguares en Brasil

Durante la segunda parte de nuestro recorrido en Brasil, hemos tenido la gran suerte no sólo de ver a un jaguar... Sino a 11 jaguares diferentes! Jaguares descansando, jaguares cazando, jaguares nadando, un macho tratando de convencer a una hembra para copular e incluso a una hembra alejándonos de sus dos cachorros. No solo ha sido nuestra suerte la que nos ha permitido ver a todos estos animales, sino también el bucólico paraíso que hemos visitado, el pantanal de mato grosso. La región está reconocida como el mejor sitio de toda Sudamérica para ver a estos enormes felinos. Los 200.000 kilómetros cuadrados que comprenden este ecosistema son el hogar de entre 1.000 y 4.000 jaguares, aunque el área protegida por desgracia es una pequeñísima fracción, tan solo 1.350 kilómetros cuadrados y los jaguares siguen en peligro por la caza furtiva y otras actividades humanas. El Pantanal es también el hogar de un sinfín de caimanes y capibaras, las principales presas del jaguar. Debido en parte a la abundancia de comida los jaguares del pantanal alcanzan tamaños y pesos mucho mayores que sus parientes amazónicos con machos que pesan un promedio de 95 kilos (y hasta 140 kilos).

Multitud de otros animales y aves pueblan y llenan de vida a su vez el Pantanal. Algunos de nuestros favoritos de ver han sido los increíbles osos hormigueros gigantes, las familias de nutrias gigantes, un ocelote mientras conducíamos, ciervos del pantanal, caimanes, capibaras, así como numerosos grupos de guacamayos Jacinto, que con sus brillantes tonalidades azules están en peligro de extinción. También disfrutamos avistando algunas otras aves, como los jaribus, las espátulas rosadas y tucanes, entre muchas otras.

Para poder alcanzar a realizar nuestro sueño de ver a los jaguares del Pantanal de una manera económica nos requirió mucha creatividad. Normalmente los tours completos que incluyen transporte privado, alojamientos en los lodges, comida, así como los tours en bote para ver fauna salvaje, son muy exclusivos y prohibitivamente caros. Finalmente haciendo un puzzle nosotros mismos fuimos capaces de encontrar el camino hacia la realización de nuestro sueño.

Para el transporte decidimos alquilar un coche económico que ni siquiera era tracción a las cuatro ruedas en la cuidad de Varzea Grande y conducir los 250 kilómetros hasta el asentamiento de Porto Joffre. Gran parte del camino es la famosa carretera sin asfaltar llamada transpantanal, repleta de numerosos y antiguos puentes de madera. El alquilar un coche nos permitió evitar por completo los exclusivos paquetes que la gente contrata con meses de antelación desde Norteamérica y Europa a precios astronómicos, así como nos permitió parar y ver animales durante el camino parando cuando lo deseábamos. Para dormir preguntamos en persona y negociamos la alternativa más económica una vez llegamos a Porto Joffre. De todas maneras pensábamos dormir en los asientos del coche de alquiler en caso de no encontrar algo razonable. Afortunadamente preguntando durante varias horas y regateando tuvimos la suerte de encontrar un confortable sitio en donde dormir en una habitación-camarote de un barco de pescadores antiguo fuera de funcionamiento. Para la comida, compramos previamente todo lo que necesitábamos para todos estos días en ls ciudad y cocinamos con nuestro fogoncillo todas las comidas. Y finalmente para el servicio de bote, preguntamos a cada una de las compañías en persona hasta dar con un hombre que nos ofreció un buen servicio por un precio muy razonable después de un regateo necesario.

Finalmente a pesar de habernos reservado el nuestro calendario cinco días enteros para intentar avistar un jaguar en Porto Jofre, nos bastaron dos días para quedar totalmente satisfechos, y poder ya entonces pasear relajadamente por la zona y deambular buscando en el coche animales por nuestra cuenta. Los dos primeros días estuvimos dos mañanas y dos tardes enteras subiendo y bajando el río y sus afluentes en una lancha rápida junto a un pequeño grupo de personas. Durante estos dos dias cada vez que avistábamos a un jaguar quedábamos ensimismados. Algunas veces el avistamiento era de unos pocos minutos y otras veces tuvimos la gran fortuna de poder observar a algún ejemplar durante entre 30-90 minutos. La mayoría de la gente ve al menos un jaguar si van durante tres dias enteros en las lanchas. Nosotros según nos comentaron estuvimos excepcionalmente afortunados al ver tal cantidad en tan solo dos dias y además durante tanto tiempo y en tan diversas situaciones. A veces los sueños son tan poderosos que se vuelven realidad. Para nosotros el Pantanal ha sido sin duda una de las áreas en donde más hemos disfrutado viendo fauna salvaje. La experiencia ha sido incluso mejor que nuestros propios sueños.

Durante esta segunda mitad de nuestro viaje por Brasil, también hemos visitado la popular ciudad de Salvador da Bahia, el parque Nacional de Chapada Diamantina en donde hemos caminado durante varios días, la moderna capital de Brasilia, la linda ciudad colonial de Goiás Velho y el parque nacional de Chapada Guimarães. Hemos quedado gratamente impresionados con la diversidad y el tamaño de este país durante nuestra primera visita a Brasil.

Ahora nos dirigiremos hacia las selvas de Perú y Colombia, las cuales nos habíamos dejado por visitar en nuestro camino hacia el sur cuando visitamos un año atrás ambos países. Después pensamos de nuevo cruzar hacia Brasil durante unos cuantos días más también para visitar la parte amazónica del país.

Esperamos que estéis todos muy bien también. Abrazos de nuestra parte!!


Wednesday, May 30, 2018

The best and the worst of Brazil


Brazil has been a special country for us. It's a country that has felt completely distinct and unique with its lush tropical landscape and fruits, Portuguese language, and diversity of cultures, foods, and wildlife within its huge territory. The people have also been warm and sweet and beautiful with every shade of skin colour imaginable. While we've loved experiencing all these aspects of Brazil, we have also been saddened and sobered at times by less positive realities surrounding drugs, violence, poverty, corruption, and inequality that pervades, especially in Brazil's big cities.

In Brazil so far we've been in awe of how green and full of wildlife the country is, even in huge cities like Rio de Janeiro. In Rio, we were lucky to stay with a man our age who loves hiking and climbing, and he took us on several excursions right inside the abrupt city, which is full of vegetation-shrouded mountains with stunning views. We were amazed to find animals like toucans and marmosets right in Rio, within whose territory a national park even resides. We both agreed that Rio was one of the most beautiful cities we've ever seen, but it is also plagued by serious problems. While in Rio, we witnessed the ravages of crack cocaine from bus windows as we passed through challenged neighbourhoods, as well as the heavy military occupation that Rio is currently under in the wake of the police force's failure to control crime. We felt fortunate to have a host who was able to advise us about which areas were more safe or dangerous.

Walks around Rio




Marmosets


Ipanema beach

In Brazil, we've also been impressed by the diversity of cuisine from state to state and especially the country's incredible array of fresh and affordable fruits. Our diet has become almost half fruit during our time here. We've eaten kilos of mangos, papayas, pineapples, guavas, passionfruit, and acai, as well as fruits completely new to us.

Our route so far in Brazil has brought us up from the impressive Iguazu Falls to Rio de Janeiro, Angra dos Reis, Paraty, Ilha Grande, and many of the cute, well-preserved colonial towns in the state of Minas Gerais, including Tiradentes, São João del Rei, Congonhas, Ouro Preto, Mariana, and Diamantina. We especially enjoyed the peaceful, vehicle-free island of Ilha Grande where we spent five days walking the lush trails and finding dozens of unique colourful birds. It was even more relaxing given it's the autumn low season and less people are inclined to visit the beaches. For us, it was ideal with the slightly cooler temperatures perfect for walking around.

Ilha Grande

Swallow-tailed manakin

Peaks of Ilha Grande







Despite all our positive experiences, we also encountered many harsh realities of life in Brazil, including drugs, violence, social inequality, homelessness or terrible conditions in favelas, and corruption. One book we read during our time in Brazil—Child of the Dark, a diary written by Carolina Maria de Jesus, a woman who lived in a favela for much of her life—gave us a sobering idea of the squalid conditions in many favelas. Another book we recently read, The Open Veins of Latin America by Uruguayan authour Eduardo Galeano, made a big impression on us as well and enlightened us about the exploitation of Latin America, including longstanding corruption in Brazil.

We also found it interesting and sobering staying with two military teachers in Angra dos Reis who explained to us that the city of Rio has been put under military control by the government to help limit crime and violence that has gotten out of regular police control. Rio is a city of vast inequality, where opulent neighbourhoods lie side-by-side with sprawling favelas that often lack basic services and host drug trafficking and other illicit activities. We were petrified when we learned that during the last 15 years in Brazil around 800,000 people have been killed by homicide, twice as many as in the Syrian war or three times as many as in Iraq. This quantity of people is almost as much as the population of Frankfurt, Seville, or Seattle. Many of the deaths are a result of violence between gangs or between criminals and law enforcement.

One real example we encountered surrounding violence in Brazil was an app that many people use called OTT with which one can see exactly where shootings are occurring at the moment. One evening when our host showed us the app, there were four shootings occurring in various parts of the city of Angra dos Reis and about 25 in Rio de Janeiro. Our host then opened the Uber app to illustrate how on many nights there are more shootings in Angra than Uber cars circulating. Examples like this showed us just how serious the level of violence is in many big cities of Brazil.

Part of a favela

Fortunately, many smaller cities and towns are more peaceful than the biggest cities. Also, by staying indoors at night and avoiding challenged neighbourhoods, Brazil can be visited safely. It is a country full of beauty and richness that one could spend a lifetime exploring.

Even during our three weeks so far we've been enchanted by the beauties of the country and have learned many things. We have another month ahead of us here before we cross into Peru and Colombia again to visit the jungles that we missed on our way through last time. After that we'll cross back into Brazil to see a little more, but it's one huge country where it's impossible to see everything in one visit. We already have a long list of places to see "next time!"

Tiradentes


São João del Rei

"Many small people, in small places, doing small things,
can change the world." ~Eduardo Galeano

"From today forward I will focus on accumulating happy
moments rather than valuable things." ~Rodolfo Borbon

Quotes on the side of a travellers' van



Spanish Version / Versión en Castellano


Lo mejor y lo peor, Brasil

Brasil es un país especial para nosotros. Brasil tiene su carácter personal, haciéndolo distinto y único del resto de países vecinos. Con su exuberante vegetación, sus frutas tropicales, el portugués como idioma, con su enorme diversidad cultural, culinaria y de animales salvajes comprendidos en su inmenso territorio es un país diferente. La gente por regla general es muy cálida, amable y bonita, teniendo todas las tonalidades de piel imaginables. Mientras estamos disfrutando mucho experimentando todos estos aspectos en Brasil, también nos hemos entristecido muchas veces a su vez por sus menos positivas realidades. Desafortunadamente en Brasil las drogas, la violencia, la pobreza, la desigualdad y la corrupción están a la orden del día, especialmente en las grandes ciudades.

Por el momento nos hemos deleitado con lo verde y repleto de vida salvaje que está Brasil, incluso dentro de grandes ciudades como Rio de Janeiro. En Rio tuvimos la suerte de ser hospedados con un chico de nuestra edad que adoraba caminar y escalar, así que pudimos hacer varias excursiones y escaladas juntos dentro de la abrupta ciudad, que está llena de exuberantes montañas con vistas increíbles. Nos sorprendió encontrar tucanes e incluso monos tities, en la misma ciudad debido a los parques que rodean. Estuvimos de acuerdo que Rio es una de las ciudades más bonitas que hemos visitado, pero a su vez plagada de numerosos problemas serios. Durante nuestros días en la ciudad presenciamos duras realidades, muchas veces desde la ventanilla del bus urbano nos quedábamos paralizados viendo calles de barrios conflictivos atestadas de gente consumiendo masivamente crack en el suelo, así como presenciando como numerosos militares fuertemente armados ocupan muchos puntos de la ciudad en un intento de controlar el aumento masivo del violento crimen organizado de los últimos años. Tuvimos la suerte de que nuestro anfitrión nos advirtió que zonas son más seguras o peligrosas en la ciudad.

En Brasil a su vez también hemos quedado gratamente impresionados con la diversidad culinaria que presenta, variando enormemente de estado en estado. El país cuenta con un amplio rango de fruta fresca y económica. La mitad de nuestra dieta se ha convertido en fruta en nuestro tiempo en el país. Nos deleitamos con los increíbles mangos, papayas, piñas, guabas, así como probando el acai y comiendo nuevas frutas completamente nuevas para nosotros.

Nuestra ruta en Brasil nos ha llevado desde las impresionantes cascadas de Iguazú hasta la abrupta ciudad de Rio, así como a las ciudades costeras de Angra dos Reis y Paraty o Ilha Grande, además hemos podido visitar numerosas ciudades y pueblos coloniales bien preservados del estado de Minas Gerais, incluyendo Tiradentes, São João del Rey, Congonhas, Ouro Preto, Mariana y Diamantina. Quedamos muy impresionados especialmente con Ilha Grande, una isla en donde no hay coches ni motos, y en donde estuvimos cinco días caminando por sus exuberantes caminos, avistando numerosas especies de aves tropicales únicas para nosotros. Fueron unos días realmente relajados ya que al ser otoño y temporada baja, había muy poca gente visitando las increíbles playas de la isla, siendo reconocidas algunas de ellas como top ten en el mundo. Pero para nosotros la temperatura algo más fresca fue ideal para caminar e incluso bañarnos, evitando el gentío de la época estival.

A pesar de todas nuestras experiencias positivas, hemos encontrado muchas crudas muestras de la realidad del país. Incluyendo el tráfico de drogas, la violencia, la extrema desigualdad social, gente viviendo en las calles, así como las terribles condiciones en las fabelas o la omnipresente corrupción. Durante nuestros días de viaje en Brasil leímos un libro llamado Child of the Dark, se trata del diario de Carolina Maria de Jesus, una mujer que vivió en una fabela durante la mayor parte de su vida. El libro te da una buena muestra de las terribles condiciones que rodean a esta gente. Otro libro muy interesante que hemos leído recientemente son Las venas abiertas de América latina, de Eduardo Galeano, este escritor uruguayo nos brindó ls posibilidad de profundizar más en la cruda realidad de la historia de Sudamérica, realmente un libro muy interesante.

Fue interesante también conocer mediante la opinión personal de un profesor militar que nos hospedó, que la ciudad de Rio está declarada como "estado de sitio" en un intento militar por parte gobierno para mitigar la elevada violencia endémica presente. Y es que Rio es una ciudad de grandes contrastes, en donde barrios opulentos se entremezclan con las cerca de mil favelas de la ciudad. Quedamos petrificados al conocer que en Brasil durante los últimos quince años han muerto alrededor de 800.000 personas por homicidio, el doble que en la guerra de Siria o el triple que en Irak. Siendo estas muertes las equivalentes a las poblaciones de ciudades del tamaño de Seattle, Frankfurt o Sevilla.

Como pequeña muestra de ello, hay gente que incluso usa una aplicación llamada OTT (onde tem tiroteio) en donde uno puede visualizar en donde exactamente están situados los tiroteos en ese momento. La tarde en que nos lo enseñaron había exactamente cuatro tiroteos en varias partes de la ciudad de Angra dos Reis y cerca de veinticinco en Rio de Janeiro. Nuestro anfitrión riendo abrió la aplicación de uber para ilustrarnos como en una noche normal hay más tiroteos en la cuidad de Angra que coches uber disponibles. Ver para creer.

Afortunadamente en Brasil por regla general las localidades más pequeñas son más tranquilas que las grandes urbes. Creemos que Brasil se puede visitar de una manera más o menos segura tomando ciertas precauciones, ademas nosotros no tenemos por costumbre estar fuera en la calle después de anochecer, así como siempre procuramos evitar los barrios conflictivos. Brasil es un país lleno a su vez de un sinfín de sitios muy bonitos que te permiten viajar en su territorio de manera ilimitada.

Durante nuestras tres semanas por el momento en Brasil hemos quedado encantados con las bellezas de los paisajes así como por haber aprendido muchísimas cosas. Tenemos ahora otro mes más por delante aquí, antes de cruzar la frontera hacia la selva peruana y colombiana que no pudimos visitar en nuestra anterior visita a ambos países. Después volveremos de nuevo a Brasil para ver un poco más de este enorme país, en el que es imposible verlo todo en una sola visita. Ya tenemos incluso una enorme lista de sitios increíbles para visitar "la próxima vez"!

Wednesday, May 9, 2018

Uruguay, Paraguay, & Iguazu


Uruguay and Paraguay are two countries that, compared to their neighbours, we don't generally hear about as much. For this reason, we were eager to explore and learn more about these two distinct countries. Though near each other, we found them quite different in many ways. Talking with local hosts, we learned many interesting things about the history, politics, nature, culture, and other aspects of both countries. After exploring Uruguay and Paraguay, we crossed back into Argentina to visit the Jesuit missionary area around Posadas and the incredible falls of Iguazu.


Uruguay felt tranquil on arrival, especially crossing over by ferry to little Colonia de Sacramento from busy Buenos Aires. Perhaps the tranquility comes from the country's small population of only three million people, half of which lives in the capital of Montevideo. Uruguay also seems to enjoy a comfortable standard of living as one of the wealthiest countries in South America. Along with that also comes the highest prices for many things. For us, it was the most expensive country on the continent so far, very noticeable even when buying staple groceries. We were so grateful to our hosts in Uruguay who made it possible for us to stay their country.

We found the people we met in Uruguay to be generally laid back, considerate, friendly, and eager to share about their country. We were especially struck by the story of Uruguay's president from 2010 to 2015, named Jose “Pepe” Mujica. Known as “the world's poorest president,” Mujica lived on a simple farm even during his presidency and drove himself around independently. He also donated 90% of his salary to charities that benefit poor people and small entrepreneurs. We were impressed and inspired by what we learned about this humble leader. To us, he seems like an example of what more world leaders should strive for.

While we were inspired by the story of President Mujica, we were saddened by the abundance of dead wildlife we found on the Uruguayan shores when we visited the coast near Cabo Polonio and Punta Diablo. We walked many kilometers along the scenic seaside, but unfortunately we encountered more dead animals than we have ever seen at one time, including sea lions, penguins, a dolphin, sea turtles, and many types of fish. We heard that in the region oil tankers empty and fill their tanks at a platform and often illegally wash their containers in the ocean. Perhaps there's a relation between these activities and the quantity of death we witnessed, but we didn't find any confirmation. However, something serious is clearly happening.

Silk floss tree

Our sweet hosts in Colonia de Sacramento

Colonia de Sacramento




Capybara


Fortaleza de Santa Teresa

In contrast to Uruguay, Paraguay is one of the poorest countries in South America. The population of Paraguay is a little more than twice that of Uruguay at almost seven million people, and while Uruguay has a long coastline, Paraguay is landlocked. These and several other differences struck us during our two weeks in Paraguay. We also gained an understanding of the country's history, including the influence of the Jesuit missionaries in Paraguay in the 1600s and the brutal war that the country suffered against Argentina, Brazil, and Uruguay in the 1860s.

We hadn't realized how devastating this war had been for Paraguay, but we learned that the country went from being one of the richest countries in South America to one of the poorest, a position that it still holds today. At that time, Paraguay lost an estimated 90% of its male population and 60% of its entire population. The war, fought over territorial disputes, resulted in Paraguay suffering one of the worst defeats of any modern nation. Unfortunately, the country's economy has never fully recovered from the war's effects. We were sobered by what we learned about the tragic war, but appreciated becoming more informed.

During our two weeks in Paraguay, we first visited Asunción and the nearby towns of Itacurubí de la Cordillera, Yaguarón, and Areguá with its Cerro Koi, famous for its sandstone rock formations, which can only be found in Paraguay, Canada, and South Africa. Afterwards, we headed to La Colmena, from where we made our way to the pretty green-shrouded waterfall of Salto Cristal. We then ended our time in Paraguay in Encarnación, from where we visited the ruins of the Jesuit missions in Trinidad and Jesús.

Salto Cristal

Cerro Koi

Jesuit ruins of Trinidad


Jesuit ruins of Jesús

From Encarnación, we crossed back into Argentina for a few days to see the ruins of the Jesuit missions near Posadas and the impressive falls of Iguazu from the Argentinian side. Iguazu Falls and the surrounding national park were even more outstanding than we could have dreamed. We were extremely fortunate to be hosted by a park ranger and his wife and two young girls, who live inside the park. We were able to explore for two days, walking all the possible trails to view the many waterfalls from several angles and to spot countless different types of animals (like black-capped capuchin monkeys, coatis, agoutis), colourful butterflies, and birds (toucans, trogons, parakeets, and many other tropical species). We were also able to get a head-start on the crowds and enjoy the falls all alone for an hour on both mornings that we were there. Staying inside the park surrounded by the lush green vegetation and wildlife was a huge gift for us, and we are so grateful to our hosts who made it possible.








After seeing the giant falls from Argentina, we crossed into Brazil to witness them from the other side, starting our adventures in this enormous country. We're looking forward to experiencing a little of Brazil over the next few months.

Missing our family and friends and sending hugs to all of you!!




Spanish Version / Versión en Castellano


Uruguay, Paraguay e Iguazu

Uruguay y Paraguay son países que en comparación con sus vecinos, uno normalmente no oye tanto hablar de ellos. Por este motivo teníamos ganas de explorar y aprender más acerca des estos peculiares países. A pesar de estar uno cerca del otro, ambos son muy diferentes en muchísimos aspectos. Hablando con algunos de nuestros anfitriones hemos podido aprender bastantes cosas interesantes acerca de la historia, la política, la naturaleza, la cultura y otros aspectos de ambos países. Después de visitar Uruguay y Paraguay hemos cruzado de nuevo hacia Argentina para visitar el área de las misiones jesuíticas alrededor de la ciudad de Posadas y las archiconocidas cataratas de Iguazú.

Nada más entrar en Uruguay, el sentimiento que nos inundó fue el de la tranquilidad. Especialmente habiendo pasado en Ferry de la ajetreada y ruidosa Buenos aires a la pequeña Colonia de Sacramento. Tal vez la tranquilidad venga dada también por la pequeña población del país, que solo cuenta con tres millones de personas y viviendo la mitad de ellos en el área cercana a Montevideo, su capital. Uruguay goza además de un standard de vida mejor que el resto de países vecinos, siendo probablemente el país más acomodado de Sudamérica. Junto con ese adjetivo también viene dado el problema de los elevados precios de las cosas. Para nosotros al menos fue el país más caro durante el viaje con diferencia, notablemente superior incluso comprando productos básicos para cocinar nuestra comida. Pero gracias a todos nuestros anfitriones hemos podido contar con la fortuna de tener un lugar donde dormir cada noche en el país.

Hemos encontrado a la gente que hemos conocido en Uruguay en general relajada, considerada, amigable y dispuesta a explicarnos muchas cosas acerca de su país. Especialmente nos sorprendió escuchar de primera mano más acerca de la historia del presidente de Uruguay que gobernó el país entre el 2010 y el 2015, el llamado Jose “Pepe” Mujica. Es conocido internacionalmente como "el presidente mas pobre del mundo", Mujica vive en una casa muy sencilla rodeada de su campo, rechazando vivir en el palacio presidencial e incluso conduciendo el mismo su propio coche, así como paseando por la calle sin escoltas. Mujica donaba el 90% de su salario mensual a diferentes obras de caridad que beneficiaban directamente a gente humilde. Quedamos gratamente impresionados con todos esos detalles e inspirados a su vez por su filosofía de vida presidencial. Para nosotros él parece un buenísimo ejemplo a seguir por la mayoría de los otros líderes del mundo.

Mientras por un lado fuimos inspirados por la historia del presidente Mujica, nos entristecimos a su vez por la abundancia de cadáveres de animales salvajes que fuimos encontrando en la Costa uruguaya mientras visitamos las playas de Cabo Polonio y Punta del Diablo. Caminamos muchos kilómetros a través del escénico litoral marino, pero por desgracia encontrando más animales muertos de los que nunca antes habíamos presenciado. Leones marinos, pingüinos, delfines, tortugas marinas, así como numerosos pescados y aves. Escuchamos que en alta mar hay algunas plataformas en donde sacan y descargan petróleo, así como a veces ilegalmente limpian los containers en el océano. Probablemente existe una relación entre todas estas actividades y la tremenda mortalidad de animales que vimos, pero no pudimos encontrar afirmaciones contundentes al respecto, solo meras teorías. Pero francamente algo serio está ocurriendo.

En contraste con Uruguay, Paraguay es uno de los países más pobres de Sudamérica. La población de Paraguay es un poco más del doble que la de Uruguay, alcanzando los casi siete millones de personas y mientras Uruguay tiene un largo litoral costero, Paraguay no tiene salida al océano. Estas y otras muchas diferencias entre ambos son las que hemos ido evidenciando en nuestras dos semanas en Paraguay. Además hemos podido aprender más acerca de la influencia de las misiones jesuíticas en Paraguay durante 1600, así como de la historia trágica del país. Pasando de ser el más rico a uno de los más pobres debido a la guerra de la triple alianza. En donde fue brutalmente masacrado en 1860 por la alianza de sus países vecinos, Argentina, Brasil y Uruguay.

Para Paraguay fue realmente devastadora la guerra, quedando rezagado como uno de los países más pobres incluso hasta nuestros días. En ese momento debido a la guerra Paraguay perdió el 90% de su población masculina y el 60% de su población en términos globales. No quedó prácticamente en todo el país ningún hombre entre las edades comprendidas entre los seis y los ochenta años. Fue uno de los episodios más sangrientos y devastadores del mundo moderno. Desafortunadamente la economía del país junto con otros muchos aspectos nunca ha conseguido recuperarse totalmente. Quedamos profundamente afectados por ello pero a la vez complacidos de conocer la realidad histórica más detalladamente.

Durante nuestras dos semanas de visita en Paraguay, primero recorrimos su capital, Asuncion, así como sus pueblos coloniales Itacurubi de la cordillera, Yaguaron y Aregua junto con su Cerro Koi, famoso por unas formaciones especiales rocosas en arenisca que solo se encuentran en otros dos puntos del planeta además de aquí, en Canadá y Sudáfrica. Después nos dirigimos hacia La Colmena, desde donde encontramos la manera de llegar haciendo auto-stop y caminando al bonito Salto de Cristal, una linda cascada rodeada de exuberante vegetación. Y nuestros días en el país acabaron en los alrededores de la ciudad de Encarnación, desde donde visitamos las ruinas jesuíticas de las misiones de Trinidad y Jesus.

Desde Encarnación cruzamos de nuevo hacia Argentina por unos días más para ver las ruinas jesuíticas de las misiones cercanas a la ciudad de Posadas y las impresionantes cataratas de Iguazú desde el lado argentino. Las cataratas de Iguazú y los alrededores del parque nacional que las engloba son todavía más sobre cogedoras de lo que inicialmente habíamos imaginado. Tuvimos la gran fortuna de ser hospedados por un forestal del parque que vivía dentro del parque junto con su mujer y sus dos hijas. De esa manera pudimos explorar el parque durante dos días enteros, caminando todos los senderos posibles hacia las numerosas cascadas, viendo desde varios ángulos el escenario y avistando numerosos animales (monos capuchinos negros, coatíes, aguties, muchas especies de mariposas y aves, como tucanes, trogones, loros y otras especies de aves de vivos colores). Incluso pudimos disfrutar de la increíble experiencia de estar solos completamente en el mirador principal al amanecer durante más de una hora ambas mañanas que estuvimos en el parque. Permanecer en el interior del parque fue un gran regado para nosotros, pudiendo estar rodeados de una verde y exuberante vegetación y fauna salvaje nos sentimos muy afortunados. Y todo ello gracias a nuestros anfitriones.

Después de ver las cascadas desde el lado argentino, cruzamos hacia Brasil para presenciar las enormes cascadas desde el otro lado también, empezando a su vez así nuestras aventuras por este enorme país. Estamos muy contentos de poder conocer un poco de Brasil durante los próximos meses.

Echando de menos a nuestras familias y amigos, os enviamos abrazos a todos!!