Monday, February 13, 2017

Costa Rica Smiles


Sloths, toucans, quetzals, iguanas, monkeys, and more. The memories we're sure to keep from Costa Rica will be our encounters with happy animals and happy local hosts.


Even though Costa Rica occupies a small area on the world map, we found its landscapes to be remarkably diverse, many home to thriving communities of animals and people. From dry, flat scrub to hilly, dripping cloud forest to palm-lined beaches to thick jungle, we were happy to check out all of these ecosystems. While we enjoyed visiting a few of Costa Rica's many national parks—Tenorio, Monteverde, and Manuel Antonio—to see animals and examples of well preserved landscapes, we also found them costly and crowded. It often turned out to be even more rewarding to find areas of countryside to walk peacefully, keeping our eyes open for wildlife. Doing so in the regions close to the national parks, we were able to spot and watch countless interesting animals, many of them for the first time in our lives.






We'll never forget coming across a male quetzal in the cloud forest and studying with our binoculars its brilliant green and red colours, its tufted head, and unbelievably long tail feathers. Nor will we be able to forget the slow, calculating movements of a sloth that Carlos spotted coming down a tree trunk. Given the sloth's notoriously sedentary lifestyle (only coming down from a tree once a week or so to defecate), coming across an active sloth was especially remarkable. We watched the animal from only a few meters away for 30 minutes or so, enamoured by its methodical motions and its seemingly smiling expression. When it was about two meters from the ground, it seemed to sense our presence so we left it alone to do its business in peace.

Resplendent Quetzal (picture from Internet)


We were also especially impressed by the area around Corcovado National Park, one of the most biodiverse parts of the planet. Although entering the park was prohibitively expensive for us, we spent four full days exploring free trails nearby. Luckily animals don't regard park boundaries so we were able to watch countless animals, including hundreds of scarlet macaws, toucans, three types of monkeys, several coati, a crocodile, turtles, green and black poison darts frogs, giant kingfishers, and many more unique species.


We're glad we visited a few of the national parks, but in the end, the surrounding areas were less crowded with people, just as populated with wildlife, and much more affordable.

We are also especially grateful to all the happy people we've had the pleasure to visit in Costa Rica, who made it possible for us to stay five weeks in the country. Through friends of friends, Couchsurfing, and Servas, we visited many welcoming people around Costa Rica, some local families and others newer residents, and enjoyed learning about their areas, trying local dishes, and staying with them in their homes off the beaten track.


Our new friends Gary and Donna Marie (and their friendly cockatoo Pokey) graciously hosted us for four days in their gorgeous home in the Nicoya Peninsula, showing us around several corners. They were so generous in every way and surprised us beyond belief when they treated us to a ride each in an autogyro giving us an aerial perspective of the peninsula and a view of many animals from above, including crocodiles, sea turtles, and a manta ray.



While we've liked many things about every country in Central America so far, our vote for the most culturally colourful country would go to Guatemala, while Costa Rica would probably take our vote for most opportunities to watch wild animals. Every country has its positives and negatives and we still have one Central American country left to explore. We're looking forward to discovering more about Panamá next.

Hugs, Salut, and Light!





Spanish Version / Versión en castellano...


Perezosos, tucanes, quetzales, iguanas, monos y muchos más. Los recuerdos que tendremos de Costa Rica vendrán dados por nuestros encuentros con animales salvajes junto con los agradables anfitriones que hemos conocido.

A pesar de que Costa Rica ocupa una pequeña área en el mapa del mundo, hemos encontrado paisajes de remarcable diversidad, dando lugar al hogar de variopintos grupos de animales y personas. Desde lugares secos y planos, hasta los húmedos y abruptos bosques nebulosos, así como las playas repletas de palmeras, a la densa selva. Hemos disfrutado mucho explorando todos esos ecosistemas diferentes. Mientras que hemos podido disfrutar visitando algunos de los parques nacionales, como Tenorio, Monteverde o Manuel Antonio, viendo animales y saboreando como ejemplo algunos bien conservados paisajes, también hemos encontrado que algunos de ellos eran muy concurridos y llenos de visitantes. Por ello otras veces hemos preferido simplemente encontrar áreas más tranquilas y menos populares en donde caminar en paz y con los ojos bien abiertos para detectar la abundante fauna salvaje del país. Aplicando este sistema, cerca de algunos parques nacionales hemos tenido la suerte de avistar innumerables animales interesantes, muchos de los cuales nunca antes en nuestras vidas habíamos visto.

Nunca olvidaremos nuestro encuentro con un quetzal macho en el bosque nebuloso donde estudiamos con detalle con nuestros prismáticos sus brillantes colores rojos y verdes, su peculiar cabeza, así como sus increíblemente largas plumas en la cola. Tampoco olvidaremos nunca los lentos y calculados movimientos del perezoso que Carlos avistó descendiendo por un tronco. A pesar de la vida sedentaria que llevan estos animales (solo descienden de los árboles una vez a la semana para cambiar de árbol y para defecar), tuvimos la suerte de cruzar nuestro camino con un perezoso activo, pudiendo observar al animal durante más de treinta minutos desde escasos metros de distancia, apreciando sus movimientos metódicos y su peculiar expresión en su rostro sonriente. Cuando llegó a dos metros del suelo, se percató de nuestra presencia, así que decidimos al fin dejarlo a solas para que pudiera finalizar sus tareas íntimas.

Nos impresionó especialmente él área de los alrededores del parque nacional de corcovado, una de las zonas que cuenta con una de las biodiversidades más altas de animales y plantas del planeta. A pesar de que la entrada al parque era para nosotros prohibitivamente cara, decidimos pasar cuatro días enteros explorando los alrededores andando en numerosos caminos gratuitos. Afortunadamente los animales no atienden a fronteras o reglas, así que pudimos observar innumerables animales, cientos de guacamayos rojos, tucanes, tres especies de monos diferentes, varios coatíes, cocodrilos, tortugas, las famosas mortíferas ranitas dardo verdes y negras, gigantes martines pescadores y muchas más especies únicas de animales.

Estamos contentos de haber visitado algunos pocos parques nacionales, pero al final las áreas de los alrededores, mucho menos repletas de gente han resultado ser mucho mejores, tanto para nuestros bolsillos como para ver más animales salvajes.

Estamos muy contentos y agradecidos a todos nuestros anfitriones, que han hecho posible que hayamos podido estar cinco semanas en el país. A través de amigos de amigos, de Couchsurfing y Servas, hemos encontrado gente maravillosa por todo el país. Familias locales y otras de expatriados, con todos ellos hemos aprendido mucho acerca de las diferentes regiones, de la comida local, así como teniendo la oportunidad de poder estar en sus hogares fuera de los lugares típicos por los turistas.

Nuestros nuevos amigos Gary y Donna Marie (y su amigable cacatúa Pokey) nos hospedaron durante cuatro días en su preciosa casa en la península de Nicoya, enseñándonos los diferentes rincones del lugar. Fueron muy generosos con nosotros, invitándonos a comer y cenar, e incluso a vivir una increíble experiencia volando a bordo de un auto-gyro con el que pudimos obtener una visión aérea espectacular de la zona viendo desde el aire todo el perfil geográfico, así como avistando desde el cielo cocodrilos, tortugas marinas e incluso una raya manta.

A pesar de que nos han gustado muchas cosas de cada uno de los países que hemos visitado en América central, nuestro voto hacia el país más interesante culturalmente y colorido se decantaría hacia Guatemala, mientras que Costa Rica sería el país en donde uno tiene más posibilidades de avistar fauna salvaje con facilidad. Cada país tiene cosas positivas y negativas. y todavía tenemos delante en América central un nuevo país por explorar, estamos contentos y ansiosos por ver que nos depara el siguiente país, Panamá.

Abrazos, Salut and Light!



Tuesday, January 17, 2017

Starting the New Year in Nicaragua

 
Oftentimes we come across books that connect a few dots of comprehension about the world around us. Every once in a while we encounter a book that connects enough dots to form a completely new image of understanding. One such book for us during this trip has been Guns, Germs, and Steel, which seeks to answer questions about the course of human civilization around the world, including why some countries became colonizers and others colonies. For us, it has been one of the most comprehensive, eye-opening, and interesting attempts to explain why life is so different on every continent and island in the world today. Jared Diamond's explanations about how the environment shapes civilizations have given us new lenses to help us understand the world we're travelling through as we continue our journey southwards through one of the youngest and most colonized parts of the world, the Americas.

We've been fortunate to start our new year in Nicaragua, where we received a warm welcome during our first days in the country in Esteli. Our gracious host, Susy, gave us directions during the days we stayed with her to explore two nearby natural areas—the damp cloud forest region of Reserva Natural Miraflor and the more dry, but equally scenic area of Reserva Cerro Tisey. We then spent New Year's Eve with her and her neighbours enjoying local foods and interesting conversations as we waited for 2017 to arrive. Susy's perspectives were particularly enlightening given her position as director of a local nonprofit for women in rural areas and her past experience as a political leader during the revolution in Nicaragua.


 
From Esteli, we rode through scenic hillsides famous for their coffee and cacao production en route to the colonial cities of León and Granada and the smaller town of Catarina, which overlooks a peaceful lagoon. While in central Nicaragua, we also visited the active volcano of Masaya, one of the few in the world where it's possible to watch and listen to red magma flowing like a river inside the volcano.

Coffee
León

 
 
Granada
 

While in general we've found the cities of Nicaragua to be more relaxed than some in El Salvador and Honduras, we still felt tension in some streets and learned of violent night life in areas, mostly appearing to be the sad ravages of drugs and alcohol. Fortunately for us, the night time is when we like to sleep.

After exploring Nicaragua's colonial cities, we headed to one of the most tranquil areas of the country for us, the island of Ometepe. The island, situated in gigantic Lake Nicaragua and punctuated by two huge volcanoes, is a unique combination of geology and ecosystems. The surrounding lake is home to rare freshwater sharks and the two volcanoes, one dormant and the other active, provide homes to different animals given the dormant volcano's cloud forest ecosystem and the drier, warmer environment of the active volcano. After the more chaotic cities, Ometepe gave us a much needed reprieve and the chance to climb up both volcanoes. Although the routes were slippery and the mud knee-deep in places on the wetter volcano, we relished the unique plant life and the chance to watch howler monkeys and be active in the fresh air again. 

Howler monkey
 

We ended our days in Nicaragua in the peaceful coastal town of El Ostional, watching birds and contemplating the similarities and differences between the colonized countries of the Americas we've been introduced to. We're now starting our journey through Costa Rica.

Wishing you health, love, and happiness in your new year!

 







Spanish Version / Versión en castellano...

Frecuentemente nuestros caminos se cruzan con algún libro que nos aporta algún conocimiento acerca del mundo que nos rodea. Y algunas veces encontramos algún libro concreto que realmente nos aporta una nueva visión acerca de alguna materia. Uno de esos libros ha sido para nosotros Guns, Germs, and Steel, el cual da respuesta a muchas preguntas acerca del transcurso de las civilizaciones en las diferentes partes del mundo, incluyendo el porque hubo países que se convirtieron en colonizadores y otros en colonizados. Para nosotros ha sido un libro cargado de compresión para lograr entender en cierta manera el porque la vida es tan diferente en cada continente o isla en nuestro mundo actual. Jared Diamond trata de explicar con detalle cómo el ambiente ha dejado una gran impronta en cada región a través de las diferentes civilizaciones. Ha sido un libro útil para nosotros al encontrarnos viajando dirección al sur, a través de una de las partes de mundo más jóvenes y a la vez más colonizadas, las conocidas Américas.

Hemos tenido la suerte de empezar el nuevo año en Nicaragua, donde fuimos recibidos con una cálida bienvenida durante nuestros primeros días en el país en la ciudad de Esteli. Nuestra anfitriona, Susy, nos facilitó algunas indicaciones durante los días que estuvimos allí, para poder explorar dos áreas naturales cercanas-- el bosque nebuloso de la Reserva Natural Miraflor y algo ya más seco, pero igualmente bonito el bosque de la Reserva Cerro Tisey. Pasamos la noche de fin de año junto a ella y a sus vecinas, disfrutando de comida local e interesantes conversaciones a la vez que esperamos la llegada del año 2017. La visión de Susy era interesante al ser la directora de una organización no gubernamental local que trabaja con las mujeres de las áreas rurales y debido a su pasado como líder político durante la revolución en Nicaragua.

Desde Esteli, fuimos dirigiéndonos a través de escénicas y ondulantes colinas repletas de plantaciones de café y cacao hacia las ciudades coloniales de Leon y Granada y el pequeño pueblo de Catarina, el cual estaba orientado a una preciosa laguna. En la parte central de Nicaragua visitamos al activo volcán de Masaya, uno de los pocos lugares del mundo en donde uno pueda ver y escuchar el magma rojizo fluyendo como un río de lava dentro del volcán. 

En general encontramos que la situación en las ciudades de Nicaragua era mucho más relajada que en El Salvador o Honduras, aún así no se puede obviar que todavía vimos muchos casos en las calles de personas de todas las edades totalmente destruidas por noches de excesos de drogas y alcohol. Las calles no estaban libres de violencia sin duda. Por suerte para nosotros durante la noche preferimos irnos a dormir.

Después de visitar las ciudades coloniales de Nicaragua, nos dirigimos hacia el area más tranquila del país para nosotros, la isla de Ometepe. Ometepe, situada en medio del gigante lago de Nicaragua está adornada por dos enormes volcanes, formando una combinación geológica y de ecosistemas única. El lago circundante es el hogar de los extraños tiburones de agua dulce y de los dos volcanes, uno dormido y el otro más activo, proveyendo de hogar a diferentes tipos de animales. Uno con su bosque nebuloso húmedo y el otro con sus bosques más secos y cálidos. Después de visitar algunas ciudades en donde todo es más caótico, Ometepe nos ha dado tranquilidad y la posibilidad de escalar ambos volcanes. A pesar de que la ruta fuera resbaladiza y llena de barro en muchos lugares, pudimos avistar plantas únicas y tuvimos la ocasión de observar a varios grupos de loros y de monos aulladores y poder caminar de nuevo en la montaña rodeados de aire fresco.

Ahora estamos finalizando nuestros últimos días en Nicaragua en la tranquila zona del Ostional en la costa del país, donde hemos ido pudiendo contemplar las similitudes y las diferencias entre los diferentes países de América central que hemos ido recorriendo, preparándonos para en breve cruzar el siguiente país, Costa Rica.

Deseamos a todos salud, amor y felicidad en este nuevo año.

Tuesday, December 27, 2016

Central Central America



After travelling through Belize and Guatemala, and before heading to Nicaragua, Costa Rica, and Panama, we've spent the past three weeks getting to know El Salvador and Honduras, arguably the two most controversial countries in Central America. Both countries typically rank within the top five nations in the world for highest number of homicides. The majority of the murders in these countries are gang-related and don't normally involve tourists. Nevertheless, tourists are much more scarce in El Salvador and Honduras given their reputations. We often sensed tension, especially in larger cities; however, even more we enjoyed and learned many things in both countries.

In one big city in El Salvador, we witnessed how the life in the streets took on a completely different ambiance as dusk began to fall. During the day, the streets were brimming with people bustling cheerfully among shops, the market, and the central park; but, as soon as the sun began to set all the shopkeepers slid down their metal doors and everyone returned briskly to their homes before the more problematic life of the night would begin. By dark, the streets were deserted and we were in our guesthouse.

Our experience was quite different in smaller towns, although the presence of police and military with large firearms remained common. In one small town, we had an enlightening conversation with a young policeman who accompanied us to a waterfall deemed unsafe to visit alone. He shared with us many of the challenges facing young law enforcers. We left him feeling grateful for his candid sharing, but also sobered and moved by the harsh realities.

In both countries, despite the tension in some areas, we enjoyed visiting with the local people immensely and found them to be some of the friendliest we've encountered in our journeys. We were fortunate to stumble upon several festivals in El Salvador as we moved from town to town, first the festival of The Virgin of the Immaculate Conception in Conceptión de Ataco, then the Food Fair in Juayua, and finally the Day of the Virgin of Guadalupe in Suchichoto. During the festivals in Ataco and Suchichoto, much of the village formed a procession to carry the celebrated patron saint on a dais to the main church, accompanied by guitar players, and boys lighting small noisy fireworks taking up the rear. Afterwards, fairs in the streets ensued with endless music and special foods.





We also enjoyed the cuisine of El Salvador and Honduras, especially pupusas (grilled cornflour pancakes stuffed with beans, cheese, chicken, pork, or vegetables and served with tomato salsa and fermented cabbage), caldo de pata (soup made with the foot of a cow), alguashte (ground pumpkin seeds), baleadas (flour tortillas with various fillings), and sopa de mondongo (tripe soup with coconut milk, yuca, and vegetables).

As in every country, we also appreciated the natural areas. One day in El Salvador we climbed Santa Ana Volcano and were rewarded with a clear view from the top of the otherwise flat surrounding landscape as well as the steaming turquoise lake in the center of the volcano. During our days in El Salvador, we were also fortunate to spot the national bird several times, the unique Torogoz (or Turqoise-browed motmot), with its brilliant blue and gold colouring and distinctive tail.









Torogoz (picture from Internet)

Unfortunately, in Honduras we had to abandon our plans to hike in one national park as Julie's leg became inflamed to the point of being unable to walk. Both of us received bites from mosquitos or ticks (probably in the jungles of Belize) that inserted botfly eggs into our skin. A few weeks later, we started to feel electric pain in the sites as the larvae hatched and started living happily in their unknowing hosts. Once we discovered the culprits, we were able to extract most of them with tweezers, but two remaining side-by-side in Julie's ankle caused complications. A few days of antibiotics and various medical treatments helped.

Given risk of infection, Julie was forced to sit out diving on Utila, an island off the northern coast of Honduras. Carlos was able to explore the waters for both of us and spotted many interesting creatures like sea turtles, spotted eagle rays, eels, and trumpet fish. Both of us enjoyed exploring the island on foot a little as well.


On the positive side, our bites are now mostly healed and we've enjoyed many things in Honduras, including exploring the well-preserved Mayan Ruins of Copan, watching scarlet macaws, the country's national bird, and staying with several lovely hosts (through Servas and Couchsurfing) in Copan Ruins, La Ceiba, and a small village called Agua Azul Sierra near Yojoa Lake. We were fortunate to stay with a local family in Agua Azul for Christmas and enjoyed walking around the lush area and learning about life there.









We're now headed for Nicaragua and plan to spend New Year's Eve in a small city with a local host. We hope you had a lovely Christmas and wish you a Happy New Year! Love from Central Central America.





Spanish Version / Version en Castellano


En el medio de América Central

Después de viajar a través de Belice y Guatemala, y antes de dirigirnos hacia Nicaragua, Costa Rica y Panamá, hemos pasado las tres ultimas semanas conociendo El Salvador y Honduras, probablemente dos de los países más polémicos de América central. Ambos países poseen unas de las más elevadas tasas de homicidios del mundo. La mayoría de los asesinatos en estos países se producen entre las diferentes bandas y normalmente no suelen verse implicados los turistas. Aun así evidentemente hay pocos turistas en estos países debido a esta nefasta reputación.

Algunas veces hemos sentido la tensión, especialmente en las ciudades grandes, a pesar de ello hemos disfrutado y aprendido muchas cosas en ambos países. En una gran ciudad en El Salvador, presenciamos como las calles cambian complemente al anochecer. Durante el día la gente entra y sale de las tiendas, los mercados, la plaza central, pero en cuanto el sol empieza a desaparecer, los dueños de las tiendas cierran sus puertas metálicas y todo el mundo se dirige rápidamente hacia sus casas, antes de que la problemática vida nocturna empiece. Por la noche, las calles estaban desérticas y nosotros estábamos refugiados en la habitación de nuestro hostal.

Nuestra experiencia fue bastante diferente en las poblaciones más pequeñas, a pesar de la presencia habitual por cualquier lado de policía y militares, así como guardas de seguridad privados cargados con grandes armas. En un pueblo tuvimos una increíble conversación con un joven policía que nos acompañó y escoltó con gusto y sin cobrarnos nada hasta una cascada cercana, debido a que nos comentaron que era inseguro ir solos. El nos confesó la cantidad de dificultades a las que tienen que enfrentarse los jóvenes policías. Al rato, cuando nos despedimos de él, nos sentimos afortunados por haber podido escuchar su increíble testimonio, pero a su vez conmovidos y apenados por la dura realidad.

En los dos países, a pesar de la tensión en algunas áreas, hemos disfrutado charlando con la gente local y hemos encontrado mucha gente muy simpática. En El Salvador tuvimos la suerte de estar presentes en varios festivales de manera totalmente casual al ir dirigiéndonos de unos pueblos a otros, primero presenciamos la procesión de la virgen de la inmaculada Concepción en Concepción de Ataco, luego la feria de comida en Juayua y finalmente el día de la virgen de Guadalupe en el pueblo de Suchitoto. Durante los festivales de Ataco y Suchitoto, la mayor parte del pueblo formaba parte de la procesión llevando a las santas patronas hacia las respectivas iglesias, siendo acompañadas por guitarristas y numerosos fuegos artificiales. Así como las ferias estuvieron repletas de comidas especiales y una amenizante música de fondo.

También disfrutamos de la comida típica salvadoreña y hondureña especialmente de las pupusas, el caldo de pata, baleadas, sopa de mondongo y del alguashte.

Como en cada país, hemos disfrutado de algunas áreas naturales. Un día en El Salvador subimos al volcán de Santa Ana y nos vimos gratificados con una panorámica única desde la cumbre, así como con el lago azul turquesa en el centro del volcán.

Durante nuestros días en El Salvador, pudimos avistar en varias ocasiones al ave nacional, al único Torogoz (una especie de motmot), con brillantes colores azulados y dorados y su distintiva cola.

Desafortunadamente, en Honduras tuvimos que abandonar nuestros planes de andar en uno de los parques nacionales debido a que la pierna de Julie estaba tan inflamada que no era capaz ni tan siquiera de andar. Ambos recibimos muchas picadas de mosquitos y garrapatas en las selvas de Belice, y parece ser que en una de las ocasiones entraron en nuestra piel huevos del insecto Rezno, el llamado gusano barrenador del ganado. Unas semanas más tarde, empezamos a sentir un dolor eléctrico en algunos lugares provenientes de la eclosionaron de las larvas que habían decidió colonizarnos y vivir felizmente en nosotros como huéspedes. Una vez que descubrimos a los culpables de nuestros males, fuimos capaces de extraer a los gusanos poco a poco con la ayuda de una pinzas, pero hubo dos de ellos en un tobillo de Julie que no fuimos capaces de sacar, y ellos fueron los causantes de muchas complicaciones secundarias. Con el paso de los días, dos visitas a diferentes hospitales y bastante días de antibióticos y pastillas para matar a los gusanos, el tema ha ido poco a poco mejorando.

Por el riesgo de infección en las heridas, Julie se vio forzada a anular el buceo previsto en la isla de Utila, en la costa norte de Honduras. Carlos pudo sin embargo explorar un poco por ambos el lecho marino en donde avistó varias tortugas carey, morenas, rayas y peces trompeta. Ambos sin embargo pudimos disfrutar de algunos paseos a pie por la isla.

Mirando las cosas por el lado positivo, las picaduras ya están casi curadas y hemos podido disfrutar de muchas cosas en Honduras, incluyendo la visita de las bien preservadas ruinas mayas de copan, en donde observamos al ave nacional, el guacamayo rojo. Así como hemos podido disfrutar de adorables anfitriones locales que nos han albergado en sus casas a través de Servas y Couchsurfing en Copan ruinas, La Ceiba y en una pequeña aldea llamada Agua Azul Sierra cerca del lago Yojoa. En donde hemos podido pasar las fiestas navideñas con una familia hondureña caminando por los alrededores y aprendiendo muchas cosas de la cultura y tradiciones locales.

Ahora en breve nos vamos a dirigir hacia Nicaragua en donde pensamos pasar el fin de año en una pequeña ciudad junto con una familia local. Esperamos que hayáis tenido unas felices fiestas navideñas y que disfrutéis de una buena entrada de año nuevo! Abrazos a todos desde el centro de Centro América.


Thursday, December 8, 2016

Crossing quetzals in Guatemala


Lively, colourful markets; vibrant birds; a constantly changing landscape; rich foods; and engaging people have made us feel fortunate to see a little of Guatemala these past three weeks. We've also learned a few lessons along the way. For example, we only made the mistake once of agreeing to take a shuttle that we discovered later was meant only for tourists. Afterwards, we always managed to track down the local transport option. Even though we didn't always have a seat, it was much more affordable and interesting to experience the local way, squished in among Guatemalans of all ages, baggage, and animals with energetic music blaring as we bumped along 4WD-only roads.


In the beginning, crossing from Belize to Guatemala by boat from Punta Gorda to Livingston, we immediately noticed many differences between the two neighbouring countries. The language switched from English to Spanish, the clothing became more traditional and ornate, the landscape transitioned from flat to rolling hills, and the selection of foods widened. One thing that remained the same between the two port towns we crossed between was the prevalence of Garifuna people—a population that derives its ancestry from African and Caribbean roots and is spread mainly around Belize, Guatemala, and Honduras. It also happened to be just around Garifuna Settlement Day when we travelled through these areas, so we were fortunate to catch a little of the festive spirit in the ambiance.


Travelling via the Rio Dulce, we first made our way to Flores and the ancient Mayan ruins of Tikal, one of the most impressive in Mesoamerica. We were impressed by the enormous scale of each structure, and also the sprawling grounds, which take several hours to explore. The ruins are scattered throughout jungle and by going early in the morning, we had the opportunity to spot howler monkeys, pacas, and unique birds like the aracari and trogon. 

Flores

Tikal



Next, we headed to Semuc Champey, an isolated natural area with sparkling cascading turquoise waters, and then to the Biotopo Quetzal, a park situated in the unique cloud forest ecosystem where Guatemala's brilliant national bird (and the country's currency's namesake) resides. By camping a night in the reserve, we were able to wait patiently at dusk and dawn and ended up spotting two female quetzals and hearing two males calling. We were thrilled to see the national bird, and hope we'll be lucky enough to spot the even more ornate male next time we're in their cloud forest habitat.
 
Walking to Semuc Champey


Semuc Champey

From the cloud forest, we moved on to the mountains, where we stayed in the rural, high-altitude villages of Chajul and Todos Santos and enjoyed the traditional, peaceful life in these two different parts of the Sierra de los Cuchumatanes. We especially appreciated the traditional, colorful garments that both the men and women don in these areas, differing from village to village, just like the local languages.


Two brothers named Domingo

After the mountains, we checked out the markets in Chichicastenango and Sololá, a town perched above Lago Atitlan with views of the surrounding volcanoes. While we enjoyed the famous Chichicastenango market, we preferred the markets in less famed places like Sololá and the mountain villages, where the prices were generally more fair and the goods more local. We especially enjoyed eating fresh fruits from the markets like pineapple, papaya, passion fruit, custard apple, and guavas as well as fruits that we'd never heard of like jocote and zapote.
 




After spending two days exploring the colonial Unesco city of Antigua, we spent our last days in Guatemala on the coast in Monterrico, where we got to watch baby sea turtles clamber out to sea. We're just starting our journey through El Salvador with plans to head to Honduras afterwards. 

We hope all is well with you, too. Hugs, Salut, and Light!

Antigua





Spanish Version  / Versión en castellano...

Llena de vida, con coloridos mercadillos, espectaculares aves, un paisaje cambiante, comida deliciosa y gente acogedora que nos han hecho sentirnos afortunados de conocer un poco este país llamado Guatemala durante las tres ultimas semanas. Hemos incluso aprendido algunas nuevas lecciones a lo largo de este tiempo. Por ejemplo, cometimos el primer día el error de coger una de las cómodas y nuevas furgonetas llenas de turistas. Después, ya nos las arreglamos para dejar ese mundo exclusivo y paralelo de lado y viajar en el transporte público normal. A pesar de no siempre contar con un sitio para poder sentarnos, hemos podido viajar de manera muchísimo más barata y rodeados de guatemaltecos de todas las edades, de bultos e incluso de animales. Con una música sonando a todo volumen y dando botes a lo largo de las bacheadas carreteras del país.

Llegamos a Guatemala, concretamente a Livingston, cruzando desde Belize en barco desde Punta Gorda. Inmediatamente notamos muchas diferencias entre los dos países vecinos. El lenguaje paso del inglés al español, las ropas se volvieron más tradicionales y coloridas, el paisaje se transformó pasando de ser llano a ser abrupto y la selección de comida se ensanchó. Una sola cosa se mantuvo entre las dos ciudades portuarias, la cultura garifuna. Proveniente de la población que ancestralmente se desplazó de África y el Caribe, y que se difundió por Belize, Guatemala y Honduras. Además coincidió que estuvimos por esa área durante la celebración del festival anual garifuna, así que tuvimos la fortuna de vivir un poco el ambiente.

Desde Río Dulce nos desplazamos a la ciudad de Flores y a las antiguas ruinas de Tikal, unas de las más increíbles de Centroamérica. Nos impresionamos con las increíbles estructuras de la extensa área que toma varias horas para poder explorarla. Las ruinas están rodadas de selva y al ir de madrugada tuvimos la oportunidad de avistar varios grupos de monos aulladores, pacas y a únicos pájaros como el aracari y al trogon.

Después nos dirigimos hacia Semuc Champey, un aislado rincón con bonitas cascadas de color turquesa. Desde allí nos desplazamos hacia el Biótopo Quetzal, un parque situado en una zona de bosque nebuloso en donde el vive el espectacular ave nacional, que además da nombre a la moneda de Guatemala. Acampamos una noche en la reserva y al final con mucha paciencia pudimos observar dos hembras de esta ave y escuchamos el canto de dos escurridizos machos. Avistando así al ave nacional, pero esperando poder ver al espectacular macho la próxima vez en la que estemos de nuevo en su hábitat, el bosque nebuloso.

Desde este ecosistema tan peculiar nos desplazamos a las montañas, en donde estuvimos en las aldeas rurales y de elevada altitud de Chajul y Todos Santos. Ambas a cada lado de la sierra de los Cuchumatanes. Allí disfrutamos de la vida tranquila y tradicional de la sierra. Apreciamos los tradicionales y coloridos adornos que ambos, hombres y mujeres vestían en esas áreas y que tan diferentes eran de una aldea a otra, así como las lenguas locales.

Después de las montañas, visitamos algunos mercados, como el de Chichicastenango o el de Sololá, una ciudad con hermosas vistas al lago Atitlan y a los volcanes de los alrededores. A pesar de disfrutar del famoso mercadillo de Chichicastenango, nos acabaron gustando más lo mercadillos menos populares y turísticos que se encuentran en muchas otras aldeas y pueblos del país, en donde los precios eran más reales y los productos más locales. Hemos disfrutado comiendo fruta fresca como piña, papaya, maracuya, chirimoya, guavas, así como frutas que nunca habíamos oído, como el jocote y el zapote.

After spending two days exploring the colonial Unesco city of Antigua, we spent our last days in Guatemala on the coast in Monterrico, where we got to watch baby turtles clamber out to sea. We're just starting our journey through El Salvador with plans to head to Honduras afterwards

Después de pasar dos días en la ciudad colonial y Unesco de Antigua, nos hemos desplazado durante nuestros últimos días en el país, a la zona costera de Monterrico. En donde hemos visto a las pequeñas tortugas marinas reptar hacia el mar. Ahora escribimos desde El Salvador, en donde estaremos unos días antes de dirigirnos hasta Honduras.

Esperamos que todo os vaya genial a vosotros también. Abrazos, Salut and Light!