Here in Belize, we've been lucky so far spotting wildlife, beginning with two days of diving in and around the renowned Blue Hole. Amid the ornate, colourful walls of coral, we spotted eagle rays, sea turtles, lobsters, Carribbean reef sharks, nurse sharks, and dozens of other types of colourful fish. In the Blue Hole, we blew bubbles in awe as we wove through the stalactites that hang down from the carved out corners of the hole. Our dive was made even more surreal as seven reef sharks swam by a few meters below us, their bodies and tails jerking back and forth in their beautifully characteristic way. We won't be diving much during our adventures given the expense, but to splurge on a few dives was necessary as we happened to be in one of the world's most loved diving spots.
After our underwater explorations, we headed for the jungles. During our several days walking in the jungle, we were mesmerized by the myriads of colourful unique birds, giant blue butterflies, iguanas sunning themselves in trees, caiman splashing in the water, howler monkeys, and many other encounters. We spotted countless species of birds that neither of us had seen before. Some of our favourites were the jaribu, keel-billed toucan, collared aracari (a small toucan), emerald toucanet, motmot, white hawk, manakin, trogon, green honeycreeper, and countless types of hummingbirds.
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| Keel-billed toucan (picture from Internet) |
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| Jaribu (from Internet) |
| Victoria Peak |
We were lucky to make it to two Mayan ruins as well—Altun Ha and Caracol. Caracol, an ancient Mayan complex more than 3000 years old, was especially difficult to get to, but worth the effort. The ruins, encroached on every side by dense jungle, are accessible only by 70 kilometers of challenging dirt roads. Without a car and no public transportation along the route, we weren't sure if we'd make it hitchhiking. Luckily, we encountered several cars full of friendly people who made it possible for us to explore this enchanting, isolated architectural wonder.
Besides the stunning nature here in Belize, we've really enjoyed our interactions with the warm, friendly, and laid-back Belizean people as well as their simple and delicious foods like chicken tamales, garnaches, Garifuna hudut, and conch and other seafood.
| Hudut (mashed plantain) |
Of course, travelling is never without challenges. A great diversity of insects have enjoyed feasting on our limbs, we've faced our share of rainy season downpours, and we've gotten the chance to work through the disagreements that every couple must face during a long journey together. But as always, the ups outweigh the downs, and we're grateful to be back on the road again living our dream of exploring our huge, diverse, and amazing world. Next up for us is Guatemala.
Just dream.
Spanish Version / Versión en castellano...
Mirando por la ventana de nuestro autobús beliceño -un ex-norteamericano autobús escolar pintado con vivos colores- hacia las colinas selváticas, escuchando la música reggae de los altavoces, rodeados de cajas, bolsas y pasajeros durmiendo, disfrutamos uno de nuestros últimos momentos en Belice. Ambos soñamos con explorar cada continente desde nuestra infancia -caminando a través de áreas naturales, ojeando la fauna salvaje, conectando con los lugareños, probando comidas únicas y viviendo de cerca diferentes culturas. Soñamos, planificamos y creímos. De hecho, nuestros sueños se transformaron incluso en realidad a lo largo de nuestro camino, cuando nos encontramos el uno al otro para compartir nuestra pasión por explorar. En el autobús tuvimos un momento de nuevo para mirar atrás y dar gracias por estar de nuevo en ruta explorando otra parte del mundo.
Aquí en Belice, hemos tenido la suerte de avistar un montón de fauna salvaje, empezando por los dos días en los que hicimos submarinismo en el arrecife de los alrededores del renombrado Blue Hole. Además de las coloridas paredes de coral, vimos rayas, tortugas marinas, langostas, tiburones nodriza y de arrecife y docenas de otros tipos de peces de vivos colores. En el Blue Hole, nos deleitamos buceando entre estalactitas que se precipitaban desde las paredes del agujero. Nuestra inmersión fue todavía más surrealista cuando siete grandes tiburones de arrecife caribeños nos rodearon a escasos metros, permitiéndonos contemplar sus cuerpos y aletas con detalle. No podremos bucear demasiado durante nuestro viaje, debido al precio elevado de esta actividad. Pero no pudimos resistirnos a al menos realizar alguna inmersión en uno de los mejores lugares del mundo para los aficionados a este deporte.
Después de nuestras exploraciones debajo del agua, nos dirigimos hacia la selva. Durante varios días disfrutamos de los increíbles colores de aves únicas, mariposas azules gigantes, iguanas tomando el sol en los árboles, cocodrilos moviéndose en el agua y muchos otros encuentros. Avistamos innumerables especies de pájaros que ninguno de los dos había visto nunca con anterioridad. Algunos de nuestros favoritos fueron el jaribu, keel-billed toucan, collared aracari (un pequeño toucan), emerald toucanet, motmot, white hawk, manakin, trogon, green honeycreeper e incontables colibríes.
Tuvimos la suerte también de visitar dos ruinas mayas -Altun Ha y Caracol. Caracol, es un antiguo complejo maya de más de 3000 años. Fue especialmente difícil llegar hasta allí, pero el esfuerzo valió con creces la pena. Las ruinas estaban rodeados de jungla y solo se podía acceder a través de muchos kilómetros de pistas de tierra. Sin coche propio y sin transporte público en el lugar, no estábamos del todo convencidos de poder llegar haciendo autoestop. Al final la suerte nos acompañó y encontramos diferentes vehículos con gente simpática que hicieron posible para nosotros el poder explorar este aislado enclave arquitectónico.
A parte de la increíble naturaleza de Belice, hemos disfrutado de los encuentros con los amigables y relajados beliceños también, así como de sus simples y deliciosas comidas, como los tomales de pollo, las garnachas, del arroz a con judías, las caracolas marinas así como otros productos marinos.
Por supuesto, viajar nunca está acompañado de falta de imprevistos. Una gran diversidad de insectos se han deleitado con nuestros brazos y piernas, hemos soportado los chaparrones de lluvia torrencial, hemos trabajado duro con los desacuerdos que cada pareja tiene que enfrentarse en un viaje largo. Pero siempre a pesar de los altos y bajos momentos, hemos estado contentos de volver a estar de nuevo en el camino, viviendo nuestro sueño de explorar este enorme, increíble y diverso mundo. Nuestra siguiente etapa nos lleva en unos días a un nuevo país, Guatemala.
Solo sueña.
Aquí en Belice, hemos tenido la suerte de avistar un montón de fauna salvaje, empezando por los dos días en los que hicimos submarinismo en el arrecife de los alrededores del renombrado Blue Hole. Además de las coloridas paredes de coral, vimos rayas, tortugas marinas, langostas, tiburones nodriza y de arrecife y docenas de otros tipos de peces de vivos colores. En el Blue Hole, nos deleitamos buceando entre estalactitas que se precipitaban desde las paredes del agujero. Nuestra inmersión fue todavía más surrealista cuando siete grandes tiburones de arrecife caribeños nos rodearon a escasos metros, permitiéndonos contemplar sus cuerpos y aletas con detalle. No podremos bucear demasiado durante nuestro viaje, debido al precio elevado de esta actividad. Pero no pudimos resistirnos a al menos realizar alguna inmersión en uno de los mejores lugares del mundo para los aficionados a este deporte.
Después de nuestras exploraciones debajo del agua, nos dirigimos hacia la selva. Durante varios días disfrutamos de los increíbles colores de aves únicas, mariposas azules gigantes, iguanas tomando el sol en los árboles, cocodrilos moviéndose en el agua y muchos otros encuentros. Avistamos innumerables especies de pájaros que ninguno de los dos había visto nunca con anterioridad. Algunos de nuestros favoritos fueron el jaribu, keel-billed toucan, collared aracari (un pequeño toucan), emerald toucanet, motmot, white hawk, manakin, trogon, green honeycreeper e incontables colibríes.
Tuvimos la suerte también de visitar dos ruinas mayas -Altun Ha y Caracol. Caracol, es un antiguo complejo maya de más de 3000 años. Fue especialmente difícil llegar hasta allí, pero el esfuerzo valió con creces la pena. Las ruinas estaban rodeados de jungla y solo se podía acceder a través de muchos kilómetros de pistas de tierra. Sin coche propio y sin transporte público en el lugar, no estábamos del todo convencidos de poder llegar haciendo autoestop. Al final la suerte nos acompañó y encontramos diferentes vehículos con gente simpática que hicieron posible para nosotros el poder explorar este aislado enclave arquitectónico.
A parte de la increíble naturaleza de Belice, hemos disfrutado de los encuentros con los amigables y relajados beliceños también, así como de sus simples y deliciosas comidas, como los tomales de pollo, las garnachas, del arroz a con judías, las caracolas marinas así como otros productos marinos.
Por supuesto, viajar nunca está acompañado de falta de imprevistos. Una gran diversidad de insectos se han deleitado con nuestros brazos y piernas, hemos soportado los chaparrones de lluvia torrencial, hemos trabajado duro con los desacuerdos que cada pareja tiene que enfrentarse en un viaje largo. Pero siempre a pesar de los altos y bajos momentos, hemos estado contentos de volver a estar de nuevo en el camino, viviendo nuestro sueño de explorar este enorme, increíble y diverso mundo. Nuestra siguiente etapa nos lleva en unos días a un nuevo país, Guatemala.
Solo sueña.






